El fiscal mantiene la agresión sexual y la prisión permanente para dos de los acusados en el crimen de Sorvilán
Las acusaciones particulares retiran los cargos por el delito de agresión sexual en el macabro doble asesinato
El fiscal eleva sus conclusiones definitivas y mantiene, en contra del criterio del resto de partes, la acusación de agresión sexual y, por consiguiente, la ... prisión permanente revisable para dos de los acusados en el doble asesinato de una pareja en un cortijo de Los Yesos, pedanía de Sorvilán, en el año 2022. Son los dos jóvenes de 29 años de nacionalidad marroquí y en situación irregular en el momento de los hechos, quienes reconocieron el asesinato del dueño del cortijo y de su compañera sentimental tras ser torturados.
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Las acusaciones particulares como las defensas de los principales autores materiales han retirado el cargo de agresión sexual y consideran que las lesiones que sufrieron sus víctimas se encuentran comprendidas en el delito de asesinato.
La relación de delitos que se imputan a los cuatro investigados, entre los que se encuentran la detención ilegal, robo con violencia en casa habitada o la tenencia ilícita de armas, suman una petición de cárcel que supera los 60 años de presidio. «Los hechos son crueles, injustificados y fríos. Los agentes de la Guardia Civil declararon en esta sala que es el peor caso que se han encontrado en su carrera. Quiero que actúen con conciencia y den una respuesta igual de contundente como lo fue la barbarie que sufrieron José y Carmen, las víctimas», ha resumido el Ministerio Público en la última sesión del juicio por la fórmula de jurado popular que ha tenido lugar en la sección segunda de la Audiencia Provincial.
A juicio del fiscal, se ha aportado mucha prueba que quedan desviadas por el reconocimiento de los hechos por parte de los cuatro acusados, dos españoles y dos marroquíes. Considera una «excusa» que dos de los acusados, los españoles, alegaran miedo insuperable como justificación para no evitar los crímenes. «Llevaban pensándolo días antes. Iban todos vestidos de negro, portaban armas en una mochila, guantes, pasamontañas y ya habían robado en anteriores ocasiones en el cortijo empleando armas también, amenazado con pegar un tiro a José », ha valorado. Lamenta además que se encontraban cerca de un restaurante, de la autovía o de un núcleo urbano o pudieron haber hecho uso de un teléfono móvil para pedir auxilio.
Sobre le agresión sexual, en concreto, señala que aunque no haya evidencias suficientes no se debe obviar que varios de los acusados lo han declarado tanto ante la Guardia Civil como en sede judicial. «La forense no buscó saliva en los pechos de la víctima porque no es el protocolo habitual y los acusados portaban guantes, que no se encontraron para poder analizar los restos biológicos. Hubo intimidación y violencia», remacha el fiscal. Por último, ha destacado el testimonio de uno de los acusados durante una de las sesiones del juicio donde manifestó que sus compinches fueron unos «asquerosos» y actuaron con ánimo libidinoso.
Torturas y ensañamiento
De forma adicional, reitera que se produjo ensañamiento. Los dos cadáveres presentaban contusiones. En el caso de José, tenía infinidad de heridas, un machetazo en la cabeza, oreja, axila y, por último, fue degollado o se le echo una botella de lejía en las heridas «para aumentar el dolor de forma innecesaria». El Ministerio Público considera que en el caso de Carmen también sufrió al escuchar las horas de tortura hacia su pareja y se atento contra su vida para evitar que les identificara, dado que conocía la identidad de las personas que anteriores ocasiones habían robado en el inmueble de su pareja.
La acusación particular que protege los derechos e intereses de Carmen y su familia , ejercida por el abogado César Fernández Bustos, ha decidido reiterar los cargos por agresión sexual «no porque considere que no se haya producido, sino porque no hay pruebas suficientes». Sin embargo, considera una «excusa torpe» que dos de los acusados hayan alegado miedo insuperable, destaca que ambos «se empeñaron» en cubrir sus huellas. Por lo tanto, ha solicitado 68 años y medio de prisión por todos los delitos para los acusados. En la misma línea, la acusación particular que defiende los intereses de José, también ha retirado la acusación de agresión sexual y el delito de lesiones.
Por su parte, la defensa de uno de los marroquíes ha reconocido «las barbaridades» de las que acusan a su cliente, a excepción de la agresión sexual. Acepta el delito de asesinato por parte de su patrocinado pero rechaza el agravante de ensañamiento. Al igual que la representación legal de H., el segundo marroquí acusado, que también retira el cargo de agresión sexual y también niega el ensañamiento. Ambos han lamentado que H. recibiera un soborno de 400 euros mensuales por parte de uno de los acusados españoles con el fin de que no les incriminaran.
La defensa de D, uno de los españoles, ha añadido como atenuante la drogadicción. Por último, la defensa de C, el segundo español acusado, añade a sus calificaciones los dos delitos de detención ilegal, contra Carmen y José, y sube la calificación de la pena en el delito de robo con violencia. Sin embargo, no consideran que los dos españoles fueran materialmente responsables del asesinato y alegan miedo insuperable. Los dos procesados españoles tienen 32 y 22 años.
Tras una semana de juicio, mañana el jurado recibirá el objeto de veredicto.
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