«Sin la Filosofía, los institutos serían sitios diseñados para que la gente aprendiese a obedecer»

Beltrán Jiménez asegura que no hay ningún secreto detás de su rutilante expediente académico, aunque admite que ha sido «constante»./Alfredo Aguilar
Beltrán Jiménez asegura que no hay ningún secreto detás de su rutilante expediente académico, aunque admite que ha sido «constante». / Alfredo Aguilar
Entrevista con... Beltrán Jiménez, graduado en Filosofía y premio a la excelencia académida

«A Mariano Rajoy le recomendaría que leyese 'El miedo a la libertad', de Erich Fromm, y a Pedro Sánchez le pediría que escuchase más a su compañero y filósofo José Antonio Pérez Tapias, que creo que lo tiene cerca»

CARLOS MORÁN

Beltrán Jiménez Villar (Santa Fe, 1994) iba a ser matemático y clarinetista, pero acabó tocando la trompa y graduándose en Filosofía en la Universidad de Granada (UGR). Cosechó treinta y cuatro matrículas de honor en la carrera, un dato que demuestra que su elección fue acertada. Ese deslumbrante expediente le valió para ser galardonado con uno de los premios UGR-Caja Rural de Granada a la excelencia académica. Es decir, que, técnicamente, Beltrán encajaría en el estereotipo del empollón. Sin embargo, ese traje le queda pequeño. Es verdad que tiene la mirada despistada y el aire ausente de los sabios. Pero es porque piensa lo que dice y dice lo que piensa, una actitud que se echa de menos en estos tiempos de chalados y majaderos.

Hijo de una profesora de Dibujo y de un maestro que enseña español a inmigrantes, y hermano de una futura criminóloga, Beltrán pretende dedicarse a la docencia. En este sentido, celebra que el Gobierno haya pasado de querer desterrar y enterrar la asignatura de Filosofía a someterla a maniobras de resurrección. «Sin la Filosofía, los institutos serían sitios diseñados para que le gente aprendiese a obedecer», avisa.

El día que le entregaron el premio a la excelencia académica dijo que estudiar Filosofía había sido una de las mejores decisiones de su vida. ¿De verdad que nadie le llamó loco o candidato a parado cuando se inclinó por esa carrera?

No me dijeron nada. Al principio, iba a estudiar Matemáticas. De hecho, estudié el Bachillerato de Ciencias, pero en el último mes, entre abril y mayo, tomé la decisión de cambiar a Filosofía.

¿Por qué?

Filosofía era la asignatura que más me había gustado en cuarto de ESO y veía que podía ofrecerme una vida en la que mi trabajo no fuera lo contrario a la vida que yo quería llevar. No quería un futuro en el que estaría deseando salir del trabajo para ocuparme de lo que realmente me preocupaba. Los problemas que se trataban en Filosofía eran las cosas que a mí me interesaban cuando salía del instituto.

¿Por ejemplo?

Por ejemplo, la política. Por ejemplo, la ética. O la convivencia entre las culturas...

¿Está metido en política?

No, me interesa la filosofía política y no necesariamente la política activa.

¿Qué 'salidas' laborales tiene la filosofía, y perdone el topicazo?

La principal es la docencia en un instituto o en la universidad.

¿Va a preparar oposiciones?

Voy a intentar ser profesor de universidad y voy a intentar hacer la tesis doctoral a partir del año que viene.

¿De qué tratará su tesis?

Sobre historia de la filosofía y sobre un filósofo francés del siglo XVI que se llama Michel de Montaigne.

¿Qué le atrajo de Michel de Montaigne?

Que era uno de esos filósofos que por su forma de escribir y por las cosas que decían, no fueron considerados dentro de la tradición como filósofos.

Eran los parias de la filosofía.

Eran los filósofos de los márgenes. Y uno de ellos era Michel de Montaigne. Era tan paria que en la filosofía está considerado como literatura, que es lo peor que te puede pasar en la filosofía, ja, ja, ja.

«La ley de Educación establece que el objetivo del sistema es crear mano de obra»

Resuma una idea importante de Montaigne.

En el siglo XVI, justo cuando se está produciendo la conquista de América, Montaigne defiende la humanidad de los caníbales. El canibalismo era precisamente la justificación que daban muchos intelectuales del imperio español para poder hacer la guerra contra ellos. En este sentido, es famosa la disputa entre Bartolomé de las Casas y Juan Ginés de Sepúlveda. El primero defendía que los indios eran humanos e hijos de Dios, pero Sepúlveda decía que no porque eran caníbales.

¿Se ha arrepentido en algún momento de haber estudiado filosofía?

No. Ni aunque tuviera que estudiar otra cosa para poder trabajar. Lo que me ha ofrecido esta carrera en cuanto a la capacidad de entender lo que pasa es asombroso.

«Seguramente ha sido un error prestarle mucha atención a los estudios y descuidar otras cosas»

¿Para eso sirve la filosofía, para comprender lo que pasa?

Sí, pero no para entender las cuestiones obvias, sino las cuestiones de fondo. Pero, además, la filosofía también permite que el resto de conocimientos no sean compartimentos estancos. Por ejemplo, que el periodismo sea una cosa y la política sea otra. Una de las mayores utilidades de la filosofía es la capacidad de síntesis. La visión de la filosofía no es parcial, siempre es de conjunto.

La 'número dos' de los servicios secretos españoles es una mujer licenciada en Filosofía, ¿qué harán los filósofos en el Centro Nacional de Inteligencia?

No tengo ni idea... Seguramente, su función no consistirá en detener a los delincuentes si no en intentar que no se conviertan en delincuentes. Hay muchos filósofos intentando dar respuestas a las cosas que pasan...

«Compañeros míos han dejado de estudiar porque a sus padres les han echado del trabajo»

¿Le tentaría ser espía del CNI?

No, lo que me interesa es la docencia.

De todas formas, si le hubieran llamado para formar parte del CNI tampoco podría contarlo.

Claro, pero como seguramente habría rechazado el trabajo, ya daría igual contarlo, ja, ja, ja

«La filosofía no es autoayuda. Abre preguntas sin parar. No te va a decir cómo ser feliz»

Como comentamos al principio de esta conversación, estudiar filosofía ha sido una de las mejores decisiones de su vida, ¿le importaría desvelar algún otro acierto?

Creo que las mejores cosas de mi vida no han sido fruto de decisiones mías sino de la suerte. Por ejemplo, la familia que tengo, que me ha permitido estudiar y que me vaya tan bien como me va.

¿Y ha cometido muchos errores?

Pues, seguramente, prestarle demasiada atención a los estudios y descuidar otras cosas. A veces creo que me he pasado. Otro error que cometí mientras estudiaba la carrera fue no haber estado muy implicado en los movimientos de protesta por lo que estaba ocurriendo en la educación.

¿Cómo está ahora mismo la educación?

Fatal, está fatal. La ley de Educación establece en su preámbulo que el objetivo del sistema educativo es crear mano de obra. Lo dice con otras palabras, pero ese es el objetivo principal. Y en la universidad no creo que las cosas estén mucho mejor. Ha habido muchos alumnos que han tenido que dejar de estudiar. Mis padres no son ricos, pero he tenido la suerte de no necesitar una beca. Pero ha habido compañeros míos de la carrera y de mi pueblo que han tenido que dejar de estudiar para ponerse a trabajar porque a sus padres los habían echado con sesenta años.

¿Cómo serían los institutos sin la asignatura de Filosofía?

Sin la asignatura de Filosofía, los institutos serían sitios diseñados para que le gente aprendiese a obedecer.

Además de 34 matrículas de honor y cuatro sobresalientes, también le pusieron dos notables en la carrera, ¿en qué?

En Sociología y en Filosofía del Lenguaje.

¿Fue a reclamar para que le subieran esas notas?

No.

¿Cuál es su secreto?

No hay secreto. He sido constante. No creo que sea más listo que mis compañeros.

¿Qué le parece que haya filósofos que abran 'consultas' para ayudar a ordenar las cabezas?

Es algo que se está poniendo de moda sobre todo en los Estados Unidos, pero yo no estoy de acuerdo con eso. La filosofía no es autoayuda. La filosofía abre preguntas sin parar. Te puede enseñar a dialogar, a escuchar, a ser más humilde... En ese sentido, sí que te puede dar un poco más de serenidad, pero, insisto, no es autoayuda: no te va a decir cómo ser feliz.

¿Qué lectura filosófica recomendaría a Donald Trump?

'Los orígenes del totalitarismo', de Hannah Arendt.

¿Y a Mariano Rajoy?

'El miedo a la libertad', de Erich Fromm.

¿Y a Pablo Iglesias?

'El sentimiento trágico de la vida', de Miguel de Unamuno.

¿Y a Pedro Sánchez?

A Pedro Sánchez, más que leer, le pediría que escuchase más a su compañero y filósofo José Antonio Pérez Tapias (decano de la Facultad de Filosofía y Letras de la UGR y miembro del sector más izquierdista del PSOE), que creo que lo tiene cerca.

¿Y a Albert Rivera?

'Dialéctica de la Ilustración', de Adorno y Horkheime.

¿Cree que le harían caso?

Pablo Iglesias seguramente ya lo habrá leído. Y Pedro Sánchez seguirá escuchando a Pérez Tapias porque escuchar a Pérez Tapias le ha dado votos. Los demás no.

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