Días de vino y marihuana en la Autovía del 92
La Audiencia de Granada confirma una pena de tres años y cuatro meses de cárcel para un camionero ucraniano que transportaba 42,5 kilos de cannabis entre botellas de tinto
Para delinquir con cierta garantía de éxito hay que procurar pasar desapercibido. Por ejemplo, y como se dice coloquialmente, es de 'primero de narco' que ... no conviene llamar la atención cuando se está en plena faena, esto es, moviendo la mercancía ilegal de un lado a otro. Un camionero ucranio se saltó esa norma básica y acabó entre rejas en Granada. Ocurrió ya entrada la tarde del día 19 de febrero del año pasado en la Autovía del 92 (A-92), concretamente, en el término municipal de Huétor Tájar. Una pareja de la Guardia Civil se fijó en un vehículo pesado que circulaba de forma «errática». Además, el trailer tenía averiada «la luz trasera derecha», según detalla la sentencia de la Audiencia de Granada que ha confirmado una pena de tres años y cuatro meses de cárcel para el chófer por la comisión de un delito contra la salud pública de «sustancias que no causan grave daño a la salud», pero «en cantidad de notaria importancia».
Movidos por la desconfianza, los agentes del instituto armado siguieron al camión y le ordenaron que se detuviera en una estación de servicio. El sospechoso estaba nervioso, lo que acrecentó aún más los recelos de los miembros de la Benemérita. En este sentido, pidieron al conductor que les mostrase la carga. A simple vista, llevaba una partida de botellas de vino. Pero entre flete de tinto también había una droga ilegal: 42 kilos y medio de marihuana, un alijo que habría alcanzado un valor de casi 80.000 euros en el mercado ilícito de los estupefacientes, según los cálculos de los expertos en la materia.
En cambio, el precio de los caldos era de poco más de 1.200 euros. El camión había partido de Polonia y, presumiblemente, ese era también su destino.
El conductor fue detenido, encarcelado, procesado y declarado culpable por un juzgado de lo Penal de la capital granadina. Sin embargo, no quedó conforme con el primer fallo y presentó un recurso de apelación ante la Audiencia, pero la impugnación no ha prosperado y el tribunal provincia ha confirmado en todos sus extremos la resolución inicial.
Entre otros argumentos, el reo alegó en su descargo que desconocía que llevaba grifa, pero los jueces le recuerdan que la regulación establece que debía haberse cerciorado qué era lo que trasladaba. «A la pregunta de si había comprobado el acusado qué era lo que contenía la carga que subió al camión en Alhaurín el Grande (localidad malagueña), respondió este que no estaba autorizado a abrir los paquetes cuando estos venían embalados y debidamente cerrados, (...) respuesta esta que contradice la normativa internacional del transporte de mercancías por carretera».
El acusado ha estado privado de libertad por estos hechos desde el día 19 de febrero de 2024 hasta el 10 de julio de 2025».
«Desconocimiento del idioma»
Así las cosas, la Audiencia concluye que el encausado se dedicaba al narcotráfico. «El acusado sabía que llevaba en su camión una sustancia nociva cuyo valor era apreciable, amparándose en un negocio de transporte internacional de vinos, aparentemente legal, para el que sí estaba autorizado. Por último, se ha de añadir que el estado de nerviosismo que presentaba el conductor al que hicieron referencia los agentes por la extrañeza que les causó, no pudo deberse, como se alega, al desconocimiento del idioma español», descarta el fallo otro de las cuestiones que planteó el encartado para defender su inocencia.
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