Desconectan 30 enganches ilegales escondidos en desagües en el barrio de La Paz

Uno de los cables sale por la canalización del tejado./IDEAL
Uno de los cables sale por la canalización del tejado. / IDEAL

Policía Nacional y técnicos inspeccionan una manzana con seis bloques de viviendas en la que sólo el 47% de los vecinos tenía contrato legal de suministro eléctrico

IDEALGRANADA

Técnicos de Endesa acompañados por efectivos de la Policía Nacional intervinieron el pasado jueves en una manzana de edificios del barrio de La Paz en la que descubrieron 30 enganches ilegales. Los cables estaban escondidos en las canalizaciones pluviales que bajan de los tejados, utilizadas como conductos de distribución entre las viviendas de esta red eléctrica 'paralela' «sin ningún control ni elemento de protección». De todas las viviendas inspeccionadas, 61, sólo 29 tenían contratos eléctricos en vigor.

«Esta situación ha puesto en grave riesgo la salud y la seguridad de todos los vecinos que han convivido con esta instalaciones fraudulentas, ya que han estado expuestos a una situación permanente de posible electrocución, con un serio peligro para la integridad de las personas, así como a una situación de riesgo de incendio en las instalaciones», señalan desde Endesa. Las acometidas no autorizadas han sido el origen de «muchas incidencias y averías» en los centros de distribución de la eléctrica, «al estar en contacto directo con una instalación destinada a evacuar agua».

Estado del cuadro eléctrico y las canalizaciones ilegales de las viviendas. / IDEAL

La línea de la que partían los enganches está conectada al centro de transformación de la calle Tarragona, uno de los que más incidencias sufren en el distrito Norte, provocando continuos cortes de luz en la zona que, en pleno invierno, afectan a decenas de familias. La manzana en cuestión está ubicada entre las calles Antón Calabrés, Bartolomé Roldán, Juan de Austria y Puerto Lumbreras. La línea está configurada de tal forma que puede ofrecer suministro a toda la manzana con una potencia prevista de 151 kilovatios si todas las viviendas tuvieran un contrato legal. Sin embargo, sólo hay 29 'boletines' en vigor, con una potencia asociada de 79 kilovatios. El consumo real es muy superior, con picos de 300 kilovatios de demanda de potencia en determinadas horas, un 270% más respecto a lo contratado.

Más información

Tras la intervención, que comenzó en torno a las nueve de la mañana, la energía pasó de 200 a 15 kilovatios. «En cuanto cesó la intervención con las fuerzas de seguridad (...) la demanda de potencia comenzó progresivamente a aumentar, entendemos que al restablecerse parte de los enganches ilegales».

La compañía hace un llamamiento para la regularización de los suministros, lo que permitiría que las instalaciones sean seguras y evitaría las sobrecargas que, según Endesa, provocan los cortes de luz. Como ejemplo, la eléctrica hace alusión a la calle Molino Nuevo, donde en los últimos días se han llevado a cabo más de 100 altas de contratos de suministro, después de que el 25 de enero, tras la desconexión de 137 enganches, la calle quedara a oscuras.