Physium, la máquina que perfecciona la técnica de rehabilitación de Phelps

Antonio Martín Maldonado utiliza la máquina Physium en la Clínica Blue situada en la calle de Las Flores.  /
Antonio Martín Maldonado utiliza la máquina Physium en la Clínica Blue situada en la calle de Las Flores.

El misterio no es tal: la técnica proviene de la medicina tradicional china. La ventosaterapia, que así se llama, proviene del siglo III y una clínica de Granada la está poniendo en práctica

JOSÉ IGNACIO CEJUDO

Uno de los hechos anecdóticos más comentados de las últimas olimpiadas de Río fueron los aparatosos moratones que Michael Phelps lució por todo el cuerpo. El misterio no es tal: la técnica proviene de la medicina tradicional china. La ventosaterapia, que así se llama, proviene del siglo III. Se basa en la presión negativa y la succión, que promueve la libre circulación de sangre aliviando diversas dolencias. De ahí a la terapia miosfacial global que el fisioterapeuta y osteópata Antonio Martín Maldonado aplica mediante la máquina Physium en su Clínica Blue de Granada. Lo hace de una forma muy distinta a la que a Phelps practican sus preparadores: Antonio, 'Toni' como prefiere que le llamen, no rompe vasos sanguíneos en su aplicación.

Sorprende que a un aparato tan moderno y revolucionario lo acoja una clínica tan modesta. Hace esquina en la calle de Las Flores y nadie diría que ahí se encuentra el futuro de la rehabilitación. Toni nació en Almería hace 38 años pero lleva casi veinte en Granada, donde se ha formado como fisioterapeuta entre otras especialidades que controla. La Clínica Blue es un proyecto personal con apenas tres años de edad que tomó un giro drástico y ascendente cuando a Toni le presentaron la máquina Physium. Creada por el barcelonés Jordi Saló Darder hace alrededor de ocho años, se trata de un invento pionero, sin precedentes.

Saló estudió las antiguas ventosas chinas y su presión negativa con el objetivo de encontrar la forma de tratar planos y tejidos profundos, sobre todo fasciales, sin que haya dolor de por medio. Physium resuelve cualquier tipo de problema músculo-esquelético que pueda ser tratado con las manos, lo que sólo excluye fracturas en fase aguda, tumores o infecciones. Alivia, por ejemplo, espasmos musculares que provocan contracturas o roturas de fibras y tendinopatías de cualquier tipo. Llega donde las manos sólo alcanzaban con dolor y mucho tiempo mediante; ahora, el tratamiento es indoloro y con efectos inmediatos, en cuestión de minutos.

Succión excesiva

El campeonísimo olímpico Michael Phelps ha empleado la misma técnica original durante los últimos Juegos, pero con unas marcas que «sugieren una succión excesiva y mantenida en el tiempo, que ha roto vasos sanguíneos», según Toni. Con Physium, el control absoluto sobre el tiempo y la presión mediante milibares ajustables de forma gradual, ya sea creciente o decreciente, convierte al tratamiento de Phelps en uno arcaico y contraproducente. «Phelps lo aguanta porque muscularmente es un portento», dice admirado.

Toni lo califica de «agresión», lo que daría razón a los detractores de las ventosas chinas antiguas por no poseer un principio fisiológico claro que Physium sí posee. Se trata de un «desconocimiento» que sorprende tratándose de uno de los mejores deportistas de la historia. «Sus ayudantes no conocen que existe esta máquina, y obviamente utilizan las herramientas que poseen», razona Toni. «Que haya hematoma supone un freno en la rehabilitación», sentencia.

Se puede decir que se trata de un invento español en pleno proceso de expansión. Toni cifra en diez el número de máquinas que pueden encontrarse operativas en toda Andalucía a día de hoy. Este granadino de adopción lleva desde el pasado mes de noviembre trabajando con Physium, cuyo precio supera los 40.000 euros. En su negocio ha notado la afluencia de clientes alucinados, como el propio Toni, por la mejoría del tratamiento y el porcentaje de resolución. «Physium es una prolongación de mis manos, que se han multiplicado», explica maravillado. «Estoy convencido de que ayudará a una futura ampliación», reconoce, aunque su trabajo está en el día a día y en el mejor trato posible al cliente. «Yo no quiero una franquicia, si tengo diez pacientes que estén atendidos como deben de estar atendidos. Busco hacer bien mi trabajo por calidad y no por cantidad», resume. Describe que no basta con detenerse en la zona dolorida, sino que hay que considerar el cuerpo como un global, un todo.

Pedrosa y el Barça

Antonio Martín Maldonado, Toni, está convencido de que Physium es «el futuro». «¿Quién no quiere tener resultados en su rehabilitación sin dolor?», evidencia. Cree que su aplicación al deporte es total y que acelerará periodos de recuperación. Existe un ejemplo claro en el piloto de MotoGP Dani Pedrosa, que se trató en el Instituto Saló Darder y Physium System, en Barcelona, logrando el milagro de acabar el último campeonato del mundo cuando parecía desahuciado. Incluso ganó un Gran Premio. Eso hizo que a la puerta de Saló ya esté tocando el propio FC Barcelona.

Cada día que pasa a Toni se le ocurren más opciones de tratamiento con Physium. Afinando hasta llegar a los tejidos más profundos, sin dolor, para tratar cicatrices que no quedaron bien tras una intervención o adherencias profundas que nadie se atreve a tocar. Trabajar sobre quemados o con problemas vasculares leves. La medicina evoluciona y lo hace en España. El futuro, como lo ve Toni, también está en Granada.

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