Alemania aplaca a los jóvenes noruegos

El jugador de la selección alemana Fabian Wiede (dcha) pelea por el control del balón. /
El jugador de la selección alemana Fabian Wiede (dcha) pelea por el control del balón.

El duelo se resolvió en la prórroga

COLPISA

Alemania venció a Noruega (33-34) y se convirtió en la primera selección clasificada para la final del Europeo de balonmano que se está celebrando en Polonia. Un gol en los últimos segundos de la prórroga desniveló un choque que enfrentó a la heterodoxia noruega con la ortodoxia germana en duelo vistoso y muy disputado.

33 Noruega

Erevik; Bjornsen (8, 5p), Reinkind (2), Myrhol (5), Mamelund (-), Hansen (3) y Jondal (5, 2p) -equipo inicial- Christensen (ps), Sagosen (4), Kristensen (-), Hykkerud (-), Overby (-), Tonnesen (3), Lindboe (-), Gullerud (-) y OSullivan (3)

34 Alemania

Wolff; Reichmann (10, 7p), Wiede (2), Strobel (1), Fath (4), Dahmke (3) y Pekeler (3) -equipo inicial- Lichtlein (ps), Sellin (-), Lemke (-), Schmidt (1), Hafner (5), Khun (5), Ernst (-), Pieczkowski (-) y Kohlbacher (-)

Marcador cada cinco minutos
3-2, 4-5, 5-8, 8-10, 11-12 y 13-14 (descanso) 17-16, 19-18, 20-20, 23-22, 26-26 y 27-27 (final) 30-31 (1ª parte prórroga) 33-34 (final prórroga).
Árbitros
Stevann Pichon y Laurent Reveret (Francia). Excluyeron por dos minutos a Hansen, OSullivan (2), Jondal, Bjornsen y Tonnesen por Noruega; y a Kühn y Pekeler por Alemania.
Incidencias
Semifinal del Europeo de Polonia 2016 disputado en el Tauron Arena de Cracovia ante unos 9.100 espectadores.

La selección escandinava, formada mayoritariamente por jóvenes y dirigida por Christian Berge surtió su ataque con la movilidad incómoda de sus jugadores centrales y alternativas con entradas al pivote mientras que los alemanes se ajustaron a su ritmo monótono de martillo. La aplicada defensa de los norteños (21 robos de balón) logró equilibrar sus desaciertos en ataque (33 goles de 60 lanzamientos en 70 minutos) a pesar de los tantos de Kristian Bjornsen. En cambio, Alemania respondió con un estilo colectivo, una defensa con una alto componente físico y una rutina bien engrasada.

Así, la batalla de los estilos tardó en romperse, aunque el único atisbo llegó cuando los noruegos tuvieron que defender con cinco hombres por las exclusiones durante unos minutos y Alemania se disparó en el marcador desde el empate a 5 al 5-9. Pero con la desventaja surgió de nuevo la creatividad noruega mientras sus adversarios intentaban limitar sus riesgos para evitar los contragolpes letales de los escandinavos. No obstante, el trabajo de hormiga de los jóvenes noruegos dio sus frutos para acercarse en el marcador hasta el 13-14 del descanso como anticipo a un duelo que se resolvería por pequeños detalles.

El segundo período ofreció un juego abierto en el que los contragolpes noruegos y el movimiento de sus jugadores causaron problemas a los alemanes, quienes empezaron a ir a remolque y a chocar con el guardameta Ole Everik. A diez minutos para el final la selección escandinava aumentó con un resquicio más su ventaja (25-23) y recibió como respuesta (25-25) los cañonazos de Tobias Reichmann, quien anotó sus diez lanzamientos en el partido. A falta de tres minutos para acabar el partido los alemanes tuvieron que aumentar su agresividad para defender ante la desventaja aunque la igualdad ofreció un nuevo empate (27-27) que debió ser resuelto en la prórroga. En el tiempo extra las igualadas se sucedieron hasta que Alemania dispuso del último ataque y el lateral derecho Kai Häfner econtró el hueco en la portería noruega y el pase a la final de los alemanes al tiempo que apagó la energía de los jóvenes noruegos.