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Juegos Olímpicos

Fracasos y Tragedias

Kenteris y Thanou, culpables de un guión de cine

Kenteris y Thanou, la polémica pareja.
Kenteris y Thanou, la polémica pareja. / Efe
  • Los atletas griegos, oro y plata en Sidney 2000, fingieron un accidente para eludir un control antidopaje poco antes de los Juegos Olímpicos de Atenas. Fueron condenados

Cuando dos deportistas deciden convertirse en guionistas de cine puede ocurrir que al final de la película los protagonistas no coman perdices. Si además de escribir la trama, los atletas se convierten en actores de su propio corto, sus pobres dotes para la interpretación pueden quedar en evidencia. Entonces, las medallas olímpicas que habían conquistado se derriten en la mentira de una sentencia ante el juez y el prestigio alcanzado se transforma en abucheos al regresar, años después, a una pista de atletismo.

Ese sería el argumento del culebrón, con el dopaje como banda sonora, encarnado por los griegos Costas Kenteris y Ekaterina Thanou cuando se contaban los días para que arrancaran los Juegos Olímpicos de Atenas en 2004. Ya tenían antecedentes. En la primera escena de este drama ambos aparecen negándose a someterse a los controles del Comité Olímpico Internacional. En las siguientes secuencias, fingen un accidente.

Thanoy y Kenteris huyen en una motocicleta, pero no por amor. Y mientras escapan, deciden incluir una caída consecuencia de una supuesta mancha de aceite derramado en el asfalto. Son trasladados al hospital y permanecen ingresados varios días. De Kenteris se dice que sufre pérdida de memoria temporal. Thanou habla de lesiones musculares.

Hubo un periodista que se adelantó a los acontecimientos. Fue Filipos Sirigos, veterano de la prensa helena que, al más puro estilo Oráculo de Delfos, escribió días antes del falaz siniestro que los deportistas lo recrearían para evitar el control antidopaje.

«El accidente nunca ocurrió», concluye la sentencia dictada en 2011 y que condenaba a los intérpretes a dos años y siete meses de cárcel. La moto en la que circulaban no iba a más de 20 kilómetros por hora, según concluyó el juez. Ni Kenteris (1973) ni Thanou (1975) se sentaron en el banquillo de los acusados el día del veredicto. Lo escucharon sus abogados. Además, conocieron la condena por idear la trama con ellos al entrenador Cristo Tzekos, que ya había estado imputado por dispensar sustancias prohibidas.

Como actores de reparto también recibieron sanción seis médicos y dos presuntos testigos, espectadores de un filme que nunca se estrenó, condenados a entre seis y quince meses de cárcel. Las estatuillas de Hollywood tendrían que esperar.

En un primer momento la Federación Griega de Atletismo había absuelto a sus atletas, pero la Internacional recurrió ante el Tribunal de Arbitraje Deportivo, que les penalizó con dos años de suspensión. Kenteris, que había logrado la medalla de oro en Sidney en 2000, perdió su condición de campeón olímpico. En 2007, Thanou volvía a una pista para competir en los Europeos: terminó sexta entre los silbidos de los aficionados.

Este desenlace fraudulento emborronaba una trayectoria en la que Kenteris sumaba oros en los 200 metros en Sidney 2000, en el Mundial de Edmonton de 2001 y en el Europeo de Múnich de 2002, y en los 400 metros en los Juegos del Mediterráneo de Narbonne en 1993. Thanou, por su parte, intercalaba oros, platas y bronces en varias competiciones.