Plateado de una generación histórica

Plateado de una generación histórica

El baloncesto en silla de ruedas, la natación, el ciclismo, atletismo y tenis de mesa otorgan las medallas en la penúltima jornada

CÉSAR GUISADO

España cierra el medallero, a falta de las pruebas de maratón con 28 metales. Lejos quedan aquellas 42 medallas de Londres que denotan la falta de atención que instituciones y empresas privadas han ofrecido al deporte adaptado durante los años más duros de la crisis. Aún así, los atletas españoles de estos Paralímpicos de Río volvieron a dejar ayer momentos para la historia.

La selección española de baloncesto en silla de ruedas jugó su primera final paralímpica y lo hizo ante la más grande: Estados Unidos. España se tuvo que conformar con la plata tras caer 52-68 ante un combinado que siempre mantuvo las distancias en el marcador.

No obstante, el combinado nacional supo poner contra las cuerdas a los norteamericanos en varias fases del encuentro gracias a una defensa muy ordenada y a que los chicos de José Artacho juegan casi de memoria. Subcampeonato olímpico que supone el mejor puesto para esta selección tras la cuarta plaza de Atlanta y que pone la guinda a una generación dorada, que ganó la primera medalla de oro para el baloncesto en silla de ruedas español en el Europeo sub 22 de 2006.

Esta no fue la única alegría de la penúltima jornada de estos Paralímpicos. Al cierre de esta edición, la delegación española sumaba cuatro medallas más. Un oro, una plata, un bronce y con la final de tenis de mesa en juego en el Pabellón de Riocentro con José Manuel Ruiz, Jorge Cardona y Juan Bautista Pérez buscando el oro ante China. Fueron los asiáticos quienes se llevaron el primer punto en juego ganando el partido de dobles.

De otro lado, el atleta ciego Gerard Descarrega y su guía, Marcos Blanquiño, se proclamaron campeones en los 400 metros lisos con récord de Europa incluido, tratándose de la primera medalla en Juegos para este atleta. La aragonesa María delgado se ganó el bronce en la piscina tras una buena carrera en los 50 metros libres para nadadores con discapacidad visual, consiguiendo una marca de 29,03. Y el tándem Ignacio Ávila-Joan Font logró la medalla de plata en la prueba de fondo en carretera al disputar el oro al sprint. Esta prueba tuvo un desenlace trágico en la categoría C4-C5 debido a que el ciclista iraní Bahman Golbarnezhad falleciera ya en el Hospital de Río de Janeiro después de sufrir una caída al salirse de la calzada.