El presidente es la estrella

Nazarov lanza el martillo. /
Nazarov lanza el martillo.

Nazarov, que dirige la federación de su país, gana en lanzamiento de martillo

FERNANDO MIÑANA

Mientras el estadio estaba algo melancólico por la despedida de Bolt, los lanzadores de martillo, esos veteranos que parecen resistirlo todo, volvieron a jugarse las medallas. El oro se lo llevó esta vez el anterior subcampeón, Dilshod Nazarov, de 34 años, que además de competir y de desfilar con la bandera de su país en la ceremonia inaugural, es el presidente de la federación de Tayikistán.

Nazarov se impuso con un lanzamiento de 78,68 al sucio Ivan Tsikhan, un atleta con un historial repleto de casos de dopaje de 40 años que se mantiene, no se sabe de qué manera, en la élite de una especialidad en la que faltó el favorito, Pawel Fajdek, que no superó la clasificación.

Los polacos, como siempre, colaron a un medallista en el podio: Wojciech Nowicki, coetáneo de Fajdek y compañero de farra de aquella famosa noche en Pekín, hace un año, que acabó con el campeón pagando un taxi con su medalla de oro. Polonia ya llevaba dos medallas en los lanzamientos. Una de Anita Wlodarczyk, que arrasó en el martillo femenino con un nuevo récord del mundo, y otra de Pitor Malachowski. Al discóbolo no le durará mucho ya que ha decidido subastar su medalla de plata para pagarle el tratamiento a un niño enfermo de cáncer.