Gwen Jorgensen, de Vitoria al cielo

Gwen Jorgensen, de Vitoria al cielo

La nueva campeona olímpica de triatlón pasa temporadas entrenando en la capital vasca.

JON AGIRIANOrío

Gwen Jorgensen cumplió todos los pronósticos que le daban como favorita indiscutible del triatlón femenino. La estadounidense lleva tres años siendo la dominadora absoluta de este deporte, arrasando en las series mundiales. Su evolución en este ciclo olímpico ha sido espectacular. Sólo un año después de quedar en el puesto 38 en los Juegos de Londres, Jorgensen comenzó su reinado. Para ello, la triatleta de Waukesha (Wisconsin) tuvo que destronar a Nicola Spirig, campeona olímpica en 2012. La suiza no ha podido resistir el impulso de la norteamericana. Ahora bien, puede decir que lo ha intentado hasta el final. Hasta este sábado mismo sobre el circuito de Río de Janeiro, junto al fuerte de Copacabana.

La prueba de triatlón fue un duelo entre ambas, que se destacaron nada más empezar los 10 kilómetros de carrera. Por detrás quedó un pelotón de perseguidoras en el que acabaría imponiéndose la británica Vicky Holland, medalla de bronce. Spirig aguantó hasta los dos kilómetros finales el ritmo de Jorgensen, a la que es casi imposible seguirle en carrera. O le ganas en la bici o no hay nada que hacer, comentó hace unos días la española Carolina Routier, que abandonó, al igual que Ainhoa Murua. No fue un buen día, precisamente, para el triatlón español. Su tercera representante, Miriam Casillas, terminó en el puesto 43.

Radiante en el podio con su oro olímpico, Gwen Jorgensen seguro que está encantada con su programa de entrenamientos, que incluye estancias de hasta cuatro meses en Vitoria. Por sus instalaciones y su clima en primavera y verano, la capital vasca se ha convertido en uno de los lugares de trabajo preferidos para algunos de los mejores triatletas del mundo. En su popularidad ha tenido una responsabilidad decisiva Iñigo Mujika, técnico de Ainhoa Murua y fisiólogo de renombre internacional.