La Roja ya está en Bruselas, que mantiene la alerta de noviembre

Lopetegui, durante una sesión de entrenamiento. /
Lopetegui, durante una sesión de entrenamiento.

La capital sigue blindada con la alerta terrorista en el nivel 3, el mismo que obligó a suspender el amistoso de hace nueve meses, pero con sensaciones distintas

RODRIGO ERRASTI MENDIGURENMadrid

La nueva selección española de Julen Lopetegui ya está en Bruselas, donde se mantiene el mismo nivel 3 de alerta que hace casi 9 meses, el 17 de noviembre, y que impidió la celebración del amistoso Bélgica-España que se jugará este jueves 1 de septiembre. La expedición aterrizó a las 13:05 en el aeropuerto y después llegó escoltada a su hotel, el Westinguer, donde apenas habia medio centenar de aficionados esperando al equipo nacional. Sólo Marc Bartra se paró a hacer una foto con los hinchas, que le cantaron el 'cumpleaños feliz' a Pepe Reina por su 34 aniversario.

La sensación era distinta a entonces, cuando la búsqueda en el barrio de Molenbeek de Salah Abdeslam, cerebro de los atentados de unas horas entes en París, tenía con el corazón en un puño a todos. Los jugadores no pararon de mensajearse con sus familiares y con futbolistas belgas aquella noche.

Desde aquellos días el nivel de alerta sigue un escalón por debajo del máximo. Es decir, que la amenaza es "grave, posible y creíble pero sin datos concretos que apunten a un ataque inminente", aunque los habitantes se ha acostumbrado a convivir con militares armados por la ciudad, castigada por distintos ataques terroristas.

El entrenamiento oficial será a las 19.15 en el estadio Rey Balduino, donde el jueves se jugará el partido. Aún hay entradas a la venta para el encuentro (las de noviembre se devolvieron y el amistoso se anunció oficialmente hace unas semanas) y al igual que en otros actos multitudinarios celebrados en Bélgica en los últimos meses, quedará prohibida la entrada con mochilas por motivos de seguridad. Las puertas se abrirán desde 135 minutos antes del inicio del amistoso, que finalmente se disputará meses después tras ver el gobierno local que puede controlar este tipo de acontecimientos (se llevan disputadas cinco jornadas de la liga belga). Lo único que se desea en el país es que el amistoso cierre el mal recuerdo de aquellos días y Roberto Martínez arranque con un triunfo su andadura como seleccionador belga.