Miedo a caer

Quaresma celebra su gol. /
Quaresma celebra su gol.

JULEN LOPETEGUI

Este sábado vimos tres encuentros de octavos de final con Polonia, Gales y Portugal como ganadores. En términos generales, creo que el denominador común de los tres partidos fue el del miedo a ser eliminados. Con matices, todos los equipos quisieron exponer lo justo para seguir teniendo opciones hasta el último minuto. Las selecciones se protegieron y eso trajo un fútbol poco vistoso, especialmente en el Gales-Irlanda del Norte. Cuando esto sucede, las posibilidades de que pase a la siguiente ronda uno u otro equipo depende habitualmente de detalles, pequeñas circunstancias decisivas muchas veces sin tiempo para ser corregidas, como le ocurrió a Croacia.

El equipo croata se expuso un poco más que Portugal, pero como avisamos en la previa, la selección de Fernando Santos se encontró a gusto asumiendo el rol que mejor le va. Croacia llegaba fuerte al cruce tras quedar campeona de grupo por delante de España, pero queda demostrado que al final cualquier pequeña incidencia te manda a casa. Todas las opiniones y todos los estilos valen, pero yo prefiero irme a casa siempre mejor con las sensación de haber ido por el partido, de provocar que pasen cosas y no dejar pasar el tiempo.

Para el domingo tenemos otros tres encuentros de octavos con Alemania, Francia y Bélgica como aparentes favoritos. Los tres van a tener que asumir ese papel, y es al equipo alemán al que veo más preparado para ello. Eso sí, Francia ya ha demostrado que a veces se siente totalmente cómoda sin mandar en el juego pese a ser la anfitriona. Bélgica, por su parte, debe confirmar ese tremendo potencial individual que mostró en el último partido de la primera fase ante una Hungría que es una de las sorpresas del torneo. Cada uno a su manera y con más o menos dificultad, espero que lo tres favoritos estén en cuartos de final.