Eduardo Fernández mantiene la racha de buenos pianistas

Eduardo Fernández, un gran intérprete de Beethoven./
Eduardo Fernández, un gran intérprete de Beethoven.

Interpretó las Sonatas, nº 10, nº 11 y nº 18, de Beethoven, dentro del ciclo de las 32 Sonatas para piano, que se agrupan en esta edición del Festival, bajo el membrete de 'Beethoven con acento español'

JOSÉ ANTONIO LACÁRCELGRANADA

A pesar del enorme calor con que nos ha obsequiado la tarde noche de la despedida de junio, es lo cierto que el Corral del Carbón -bien caldeado por lo demás- ha sido escenario de un interesante, mucho más que interesante recital de piano a cargo del joven pianista madrileño Eduardo Fernández, que ha interpretado las Sonatas, nº 10, nº 11 y nº 18, de Beethoven, dentro del ciclo de las 32 Sonatas para piano, que se agrupan en esta edición del Festival, bajo el membrete de 'Beethoven con acento español'.

Miren lo que son las cosas. A veces un pequeño detalle, expuesto casi al descuido, llega a tener una cierta trascendencia. Porque ha sido muy afortunado el que pensó en este título genérico. Efectivamente estamos oyendo a Beethoven con acento español, en las hábiles manos de un conjunto de jóvenes intérpretes nacidos en España y que están camino de convertirse en auténticas figuras del piano, siendo ya en estos momentos, excelentes intérpretes. Será que me hago cada vez más viejo, pero me interesan sobremanera estos conciertos que se apartan de los grandes y hermosos escenarios tradicionales del Festival.

Conciertos de gran nivel

Estos conciertos, estos recitales que parecen revestir una mayor modestia, pero que constituyen verdaderos éxitos, suponen un verdadero placer para todo oyente que, de verdad, ame la música. Y no se interpreten estas palabras mias como repudio a los grandes acontecimientos del Festival.

Pero es que están saliendo magníficos estos conciertos vespertinos en el Corral del Carbón. Esta vez el ya citado pianista madrileño ha dado toda una lección de bien interpretar. Concretamente tres sonatas muy atractivas y muy significativas en la cronología de Beethoven. Se dan saltos en el tiempo, pero hay una unidad estilística. Las dos primeras, números 10 y 11, se caracterizan por la riqueza melódica que se enlanza con unos excelentes temas rítmicos. Sin caer en ninguna exageración, con sobriedad, pero con una enorme eficacia, Eduardo Fernández ha sabido ofrecérnosla. Muy pendiente de los cambios rítmicos, apasionadamente lírico en el segundo movimiento de la nº 11 y siempre eficaz, seguro y brillante a lo largo de las tres sonatas, donde ha sabido poner de manifiesto que Beethoven puede sonar muy bien, de hecho así ha sido, con acento español.