Oscars 2016: nombres propios

Oscars 2016: nombres propios

Sufrir, sufrir mucho es lo que ha hecho Leonardo DiCaprio en 'El renacido' para intentar agarrar el premio; haciendo sufrir también al espectador

JESÚS ALBARRACÍN

A los amantes del fútbol americano, deporte en general, les apasiona una noche: la de la Superbowl. A los amantes del baloncesto, deporte en general, les apasiona la noche del All Star en el que se mide el mejor quinteto del Oeste contra el del Este de la NBA. Mientras que a los amantes del cine les apasiona otra gran noche norteamericana, la de los Oscars -con permiso de los Goya en España, aunque el evento quede lejos todavía y no suene tan políticamente correcto decir o pensar tal cosa-. Este año se celebra la edición número 88, en el mismo escenario que de costumbre: el icónico Teatro Dolby de Los Ángeles.

Si en ediciones pasadas las apuestas venían a ser algo más reñidas, especialmente en cuanto a las 'estatuillas' más importantes como la de Mejor Película, Mejor Guion Original y Adaptado, Mejor Actor y Mejor Actriz, para la noche del próximo domingo (madrugada del lunes) los prolegómenos parecen encajar mejor a lo que se acostumbra. En honor a la profesión periodística, haciéndose eco de la ética que distingue el trabajo de Aaron Sorkin con The Newsroom, situamos una noticia que ocupaba la portada del Boston Globe durante la primera década de nuestro siglo. El equipo de investigación Spotlight, dirigido ahora por Thomas McCarthy en una excelente película, bien podría ser el gran protagonista de la noche de la célebre alfombra roja.

Reconocida por el sindicato de actores de Hollywood, aunque relegada en los últimos globos de oro para bien del Renacido. El trabajo de ésta última, dirigida por Alejandro González Iñárritu, tiene como oscars claramente embolsados aquellos que hacen referencia a la Mejor Fotografía, Diseño de Producción, Efectos Visuales y Edición de Sonido. Su excesiva duración llega a desorientar al espectador en un mar blanco complejo a la hora de rodar, aunque muy bien vestido. La gran apuesta de esta entrega es la de su principal protagonista, Leonardo DiCaprio. Se trata quizás de una de las mejores actuaciones para la consecución del premio al Mejor Actor tras años de desamparo por parte de la Academia de Artes y Ciencias Cinematográficas de los Estados Unidos. Sufrir, sufrir mucho es lo que ha hecho el actor californiano de cuarenta y un años para intentar agarrar el premio; haciendo sufrir también al espectador.

En el caso del reconocimiento a la Mejor Actriz las dudas quedan algo más despejadas con una gran Cate Blanchett en la película Carol, y con permiso de una Jennifer Lawrence que sigue en estado de gracia con la interpretación estelar de Joy Mangano en el trabajo que lleva el mismo nombre. Si hablamos de otras grandes interpretaciones, en el caso de actores, Michael Fassbender (Steve Jobs) y Eddie Redmayne (La chica danesa) son también merecedores de estar entre los cinco mejores del pasado año. Encontrar entre los nominados a Matt Damon (Marte) es otra de esas perplejidades que cuesta digerir, aunque ahí está sin ser del todo cómico.

Los actores y actrices de reparto sí son algo más complicados a la hora de destacar y realizar posibles pronósticos, hablando bien y pronto de todos y cada uno de ellos. En el género masculino encontramos a un gran Mark Ruffalo en el papel de Michael Rezendes, reportero del Boston Globe. Así como a Christian Bale en La gran apuesta, poco más de lo que debería obtener este trabajo de Adam McKay. Nominación tan insólita a Mejor Película como la de Sylvester Stallone por Creed, película en la que sí se añora la nominación de Michael B. Jordan a Mejor Actor.

En el género femenino hallamos grandes interpretaciones como la de Jennifer Jason Leigh en Los odiosos ocho, película de Tarantino con pocas nominaciones que demuestra que la renovación en el cine también es importante. Alicia Vikander (La chica danesa), actriz sueca de veintisiete años, es otra de las grandes revelaciones en la pantalla grande a lo largo del pasado año. En cuanto al Mejor Guion Original y Mejor Guion Adaptado podemos diferenciar dos grandes trabajos: El puente de los espías de los hermanos Coen y Matt Charman, y Brooklyn de Nick Hornby, respectivamente.

Sin ninguna duda posible sobre la Mejor Película de Habla no Inglesa, retrocediendo al holocausto nazi con un trabajo enfocado ahora desde Hungría, que marca otra línea menos repetida en la industria del cine, encontramos El hijo de Saúl de László Nemes. Una trama intensa desde el inicio y capaz de aportar algo nuevo a una historia que bien conocemos todos con cientos de trabajos relacionados con la barbarie. Nombres propios todos ellos entre los que no estará ni Will Smith (La verdad duele) ni tampoco otros representantes del "cine negro" por sentirse seriamente discriminados por la academia. Hecho que esperan algunos no enturbie lo que promete ser una gran noche y tributo, una vez más, al mejor cine.