«Los españoles llevamos la comedia dentro»

Leticia Dolera y Miki Esparbé./
Leticia Dolera y Miki Esparbé.

La actriz Leticia Dolera se estrena en la dirección con 'Requisitos para ser una persona normal', una de las grandes sorpresas del Festival de Málaga

ROSARIO GONZÁLEZMadrid

Cuenta estos días Leticia Dolera (Barcelona, 1981) que, tras un inicio de carrera prometedor, un día el teléfono dejó de sonar. Esta actriz surgida de la prolífica hornada de 'Al salir de clase', enlazó suculentos proyectos cinematográficos hasta que pasó de rechazar ofertas a esperarlas. Su regreso triunfal llegó con 'De tu ventana a la mía', que logró tres nominaciones a los Goya y el premio Sant Jordi para Dolera como mejor actriz y ahora, tres años después, la actriz se estrena por todo lo alto en la dirección de largometrajes con 'Requisitos para ser una persona normal', una de las sorpresas del Festival de Málaga, donde cosechó cinco premios y que se ha estrenado este viernes. Un cierre inmejorable para el resurgimiento de esta actriz, que logra cumplir un nuevo sueño gracias a partes iguales al saber hacer y al esfuerzo que tanto le demandaba Manel Vicaría, un experto en comunicación muy querido y conocido en el mundo del cine que falleció en febrero y a quien dedicó la película.

Además de dirigirla, Dolera protagoniza esta comedia junto a Miki Esparbé ('Perdiendo el Norte') y completa el reparto con Manuel Burque, Silvia Munt, Jordi Llodrá y Alexandra Jiménez. La cinta cuenta la historia de una chica de 30 años con un objetivo: convertirse en una persona normal. Para ello, elabora una lista con los requisitos para serlo, se da cuenta de que no cumple ninguno y se propone hacer todo lo posible para cumplirlos. "Creo que no existe la normalidad, nadie es normal y cada uno debería inventarse su propia lista de requisitos", explica Dolera junto a Esparbé, que la acompaña durante estos días de promoción.

La actriz y directora, que empleó varios años en sacar adelante el proyecto, tuvo claro desde el principio que su debut en el largometraje -ya ha firmado dos cortos: 'Lo siento, te quiero' y 'A o B'- sería una comedia porque, según explica, "el humor forma parte de mi forma de ver el mundo, intento reírme de todo en la vida, sobre todo de mí misma y de las situaciones que vivo". Con esta premisa, Dolera plantea una historia de "personajes que todavía están buscando su lugar en el mundo con 30 años" y una protagonista, María de las Montañas -con todas las letras-, que "cree que para encajar en la sociedad y ser feliz debe convertirse en una persona normal, pero en su viaje descubrirá que felicidad y normalidad no tienen por qué ir de la mano".

Las expectativas para el estreno son altas, pero tanto Dolera como Esparbé rechazan la idea de que el cine español esté abducido por la búsqueda de un nuevo 'Ocho apellidos vascos'. "Es uno de estos fenómenos que pasan cada cierto tiempo, pero no creo que se esté intentando repetir; los españoles llevamos la comedia dentro y es un género que siempre ha gustado mucho", defiende Dolera, que empezó a escribir el guion mucho antes de que se estrenara la citada película. "Ha ayudado a que mucha gente se acerque al cine a ver películas españolas y esperamos que juegue a nuestro favor, porque estamos haciendo proyectos de mucha calidad", añade Esparbé, uno de los actores que más está sonando este año tras enlazar varios estrenos consecutivos en cine, teatro y televisión.

Mujeres directoras

La apuesta de Dolera es un buen ejemplo de la nueva hornada de jóvenes talentos que se está haciéndo un hueco en la dirección con un lenguaje y una visión fresca, actual y que sabe conectar con el público. En su caso, además de la juventud se suma ser mujer en tierra de hombres -o casi-. "Trabas como tal no tuve pero, eso sí, en las reuniones no dejaban de preguntarme si había escrito yo sola el guion o daban por hecho que en la dirección me había ayudado un codirector. Y yo me planteaba, ¿si fuera un chico me lo habrían preguntado también?", lamenta Dolera, que para este proyecto se inspiró en actrices que también son directoras, como Lena Dunham, Miranda July, Julie Delphy o Valeri Donzelli. No ocurrió lo mismo con los productores de la película, que apostaron por la joven cineasta y le ofrecieron total libertad en la toma de decisiones en cuanto a guion, dirección y elección del reparto. "Me siento afortunada por la libertad creativa, he disfrutado mucho al hacerla, escribirla y ahora compartirla, que es cuando el proyecto cobra sentido".