La maleta de Penón se queda en Granada

La escritora Marta Osorio muestra algunas de las imágenes del legado Penón, hace unos años. /
La escritora Marta Osorio muestra algunas de las imágenes del legado Penón, hace unos años.

Una vez finalizados los trámites legales de la herencia, los familiares estudiarán si ceden o no los archivos a alguna institución granadina

PABLO RODRÍGUEZ

La maleta de Agustín Penón permanecerá en Granada. El legado del investigador norteamericano, uno de los primeros en estudiar de manera exhaustiva el asesinato de Federico García Lorca, se quedará finalmente en la capital nazarí custodiado por los familiares de Marta Osorio, que han decidido respetar la última voluntad de la escritora granadina y han acordado que los fondos no salgan del país.

El destino final del archivo, compuesto por la totalidad de la documentación recabada por Penón sobre el asesinato del poeta durante 18 meses de investigación en la Granada de los 50, había quedado en el aire con la muerte de la escritora granadina en agosto del año pasado. Osorio, que había dedicado las últimas décadas de su vida a ordenar, publicar y conservar los fondos, no había dejado referencia explícita en el testamento y existía la posibilidad de que pudieran ser trasladados a Alemania, donde reside uno de sus familiares.

Sin embargo, los herederos han tomado la decisión de respetar los deseos de la escritora, que había expresado en diferentes conversaciones con familiares y amigos su predisposición a que la maleta permaneciera en Granada, y han acordado que no sean trasladados de la capital nazarí.

Según ha podido saber IDEAL, a falta de que se formalice el acuerdo de forma legal, la decisión está tomada y es definitiva. Queda por ver aún si algunas de las instituciones de la provincia dedicadas a la memoria del poeta de Fuente Vaqueros da un paso adelante y se interesa por la custodia de los fondos.

El Centro de Estudios Lorquianos (CEL) de Fuente Vaqueros, perteneciente al Patronato Federico García Lorca y que conserva los fondos de investigadores lorquianos como Ian Gibson o Claude Couffon; el Centro Lorca de Granada, destinado en un principio a acoger el archivo de la Fundación Federico García Lorca y gestionado por el Ayuntamiento, la Diputación, la Junta de Andalucía y el Ministerio de Cultura; y el Archivo de la Casa de los Tiros, que guarda un importante fondo sobre la ciudad y gestiona la Junta, parecen los lugares más indicados para conservar este importante legado. Coinciden además con los deseos de la propia Marta Osorio, que en algunas ocasiones había designado los tres espacios -el CEL, el Centro Lorca y la Casa de los Tiros- como posible destino final.

Fuentes próximas a la familia Osorio y conocedoras de los entresijos de la negociación han asegurado que los herederos no se cierran a esta posibilidad. «Estudiarán la posible cesión de los fondos a alguna de las instituciones de la provincia en un plazo de dos meses, una vez culmine el proceso legal de la herencia», han confirmado.

Osorio, la albacea perfecta

Agustín Penón (Barcelona, 1920-San José de Costa Rica, 1976) llegó a Granada en 1955 tras los pasos de su escritor fetiche. Con la protección de su pasaporte norteamericano, el investigador se sumergió en la oscura Granada de la época para descubrir el final de Federico García Lorca. En un proceso lleno de dificultades que duró 18 meses, Penón logró entrevistarse con personas como Ramón Ruiz Alonso, Emilia Llanos, José Martín Recuerda, Manuel Castilla Blanco, Antonio Gallego Morell o los hermanos Luis y José Rosales, claves en la vida y muerte del poeta.

Estos testimonios fueron claves para arrojar luz sobre el destino final de Lorca, especialmente el de Llanos, amiga del escritor, que le señaló el Barranco de Víznar como lugar de enterramiento, una teoría que de nuevo cobra fuerza tras la infructuosa búsqueda en el Peñón del Colorado.

Ahogado por la presión del régimen franquista, Penón regresó a Estados Unidos y falleció repentinamente en Costa Rica en 1976 sin ver publicada su investigación. El testigo lo tomó William Layton, director de teatro y amigo de Penón, que legó el archivo a Osorio a su muerte. La escritora fue la albacea perfecta. Con sumo cuidado, dedicó sus últimas décadas a ordenar todo el material antes de publicarlo bajo el título de 'Miedo, olvido y fantasía' (Ed. Comares) en el 2000.

Osorio dedicó los últimos años a organizar los fondos, que reúnen papeles clave como el acta de defunción de Federico García Lorca o el documento firmado por los mandos militares de Granada cuatro años después del asesinato así como fotografías de la época. Todos los materiales fueron expuestos al público en la Casa de los Tiros en el año 2006.

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