El alcalde de Granada tacha de «artificial» el debate sobre el 2+2 y afirma que no hablará más

El alcalde en un acto junto a Sebastián Pérez./R. L. P.
El alcalde en un acto junto a Sebastián Pérez. / R. L. P.

Luis Salvador evita pronunciarse sobre la disputa después de que fuentes de la dirección nacional del PP diera libertad a Sebastián Pérez

Pablo Rodríguez
PABLO RODRÍGUEZGranada

El alcalde de Granada, Luis Salvador, aseguró ayer que no hablará más sobre la disputa que mantiene con el teniente de alcalde y presidente de los populares granadinos, Sebastián Pérez, a cuenta de una posible alternancia en el gobierno de la capital nazarí en 2021.

Después de que IDEAL adelantara ayer que la dirección nacional del PP apoya la postura de su presidente provincial de que la cuestión se resuelva a nivel local, el regidor fue consultado por este periódico para conocer su posición. El primer edil, sin embargo, evitó contestar y calificó la polémica, sobre la que se han manifestado importantes dirigentes de ambas formaciones en los últimos tres meses, como «artificial». «Creo que se ha ido generando una espiral permanente que no debería haberse alimentado; también nosotros somos parte activa de alimentar probablemente ese tipo de espiral», afirmó.

Salvador explicó que no va a hacer más declaraciones sobre este tema porque, en su opinión, «tenemos ya en marcha un proyecto muy importante que estamos empezando a arrancar en este curso político con iniciativas en todos los ámbitos y, como alcalde, no estoy dispuesto a que este debate artificial, que tendría que ser una cosa nuestra, sea al final el debate en el que esté la ciudad, perdiendo oportunidades de cosas importantes como necesita Granada».

El regidor agregó enigmáticamente que «las cosas son como son y no pueden ser de varias maneras, sino de una, aunque tengan la pluralidad para llegar a lo que es».

Tres meses de disputa

Desde que, con los votos de los concejales de PP, Cs y Vox, Luis Salvador fuera elegido alcalde, la cuestión sobre una posible alternancia con el líder de los populares granadinos y actual primer teniente de alcalde, Sebastián Pérez, fue motivo de disputa entre ambos socios de gobierno.

Muy pronto el grupo municipal popular advirtió al regidor de la necesidad de que cumpliera su palabra y compartiera la alcaldía en 2021. Según la tesis de los de Sebastián Pérez, ambos dirigentes acordaron en la última reunión previa al pleno de investidura la alternancia en el gobierno municipal después de que parte de los concejales rechazaran votarle tras conocer que la noche antes los dirigentes nacionales de ambas formaciones habían pactado la cesión de Granada al candidato naranja como parte de un acuerdo que englobaba a otras ciudades del país.

Salvador, sin embargo, dio una versión diferente de lo sucedido e insistió en que el acuerdo siempre fue de cuatro años para Cs, tal y como habían acordado el secretario de Organización de su partido, Fran Hervías, y el secretario general de los populares, Teodoro García Egea. La posición del regidor era que sólo él era el candidato capaz de acumular una mayoría de votos que permitiera desplazar al candidato socialista, Francisco Cuenca, de la alcaldía e invitó a las direcciones nacionales de ambos partidos a expresarse.

Hervías fue el primero en hacerlo. Durante el Corpus, el número dos de Cs y diputado por Granada validó la tesis de Salvador y confirmó un pacto con García Egea para que el candidato naranja fuera el regidor durante todo el mandato.

La cuestión, sin embargo, no quedó saldada y casi hizo naufragar el gobierno del bipartito, que no acordó una estructura hasta los últimos días de junio mientras Vox, a través de su portavoz municipal, Onofre Miralles, anunciaba su paso a la oposición y abría la puerta a una posible moción de censura.

El discurso de Órgiva

A pesar de que las vacaciones parecían haber sepultado la polémica, Sebastián Pérez la devolvió a la primera línea de la actualidad municipal a finales de agosto. Con un discurso en Órgiva, el líder de los populares insistió en que pactó la alternancia con Salvador y le amenazó con pasarse a la oposición si no compartía la alcaldía.

La respuesta del primer edil se hizo esperar cuatro días. En una intervención en el Ayuntamiento, Salvador no esclareció lo sucedido en las horas previas a la investidura e invitó nuevamente a las direcciones nacionales de PP y Cs a aclarar la situación.

El grupo municipal popular, a través de su portavoz, César Díaz, reaccionó a las palabras de Salvador y emitió un comunicado en el que recordaba que, a su juicio, «el compromiso de la alternancia no admite ninguna interpretación» y le exigía que dejara de «lanzar la pelota» a Madrid.

El 2 de septiembre, durante su visita oficial al Consistorio, el vicepresidente andaluz y líder regional de Cs, Juan Marín, apoyó la versión de Salvador y señaló a las direcciones nacionales de ambas formaciones como los responsables de aclarar el acuerdo. En el mismo sentido se manifestó el delegado de la Junta y número dos del PP en la provincia, Pablo García, tras la conclusión del acto.

El pasado martes, Sebastián Pérez volvió a referirse al debate de la alternancia y dejó entrever que lo dejaba aparcado hasta noviembre ante la posibilidad de nuevas elecciones generales. Sin embargo, tanto el jueves como el sábado pasado, el número dos de Cs y diputado por Granada insistía en que pactó personalmente con García Egea que Salvador fuera alcalde todo el mandato y que estaba por escrito.

Ayer, este periódico adelantó por primera vez la posición de la dirección nacional del PP sobre la cuestión. Fuentes de la cúpula del partido confirmaron el acuerdo con los naranjas por cuatro años. Sin embargo, dieron validez también a la tesis de Sebastián Pérez de la alternancia y de que la situación sea resuelta entre ambas formaciones a nivel local.