«Si hubiese sido un crimen pasional estaría con ella y no con mi mujer»

Vestido de gris, el acusado de inductor de asesinato, a su llegada a dependencias judiciales./RAMÓN L. PÉREZ
Vestido de gris, el acusado de inductor de asesinato, a su llegada a dependencias judiciales. / RAMÓN L. PÉREZ

El presunto inductor del asesinato de un hombre en Güevéjar declara que «es incierto» que contratase al otro acusado para matar al novio de su excompañera

YENALIA HUERTASGranada

«Si hubiese sido un crimen pasional estaría con ella y no con mi mujer». Con esta frase y el uso insistente de la palabra «incierto» se ha declarado inocente Serafín A. F., el hombre acusado de contratar a un sicario para matar, el 21 de agosto de 2017, en Güevéjar, al que era la nueva pareja de su excompañera. La víctima recibió cuatro tiros cuando se disponía a ir a trabajar.

Serafín, que tiene 54 años y que se enfrenta a 26 de prisión, ha negado, durante la primera sesión del juicio con jurado que ha comenzado hoy en la Audiencia de Granada, cualquier participación en los hechos. Solo reconoció que la mañana de autos, una hora antes del crimen, estuvo en el pueblo para preguntar a su excompañera, con la que tiene un hijo, si todo estaba bien, puesto que días antes, el 15 de agosto, habían intentado incendiarle la vivienda.

«Maldita sea la hora en que la conocí», ha llegado a decir Serafín durante su interrogatorio como presunto inductor del asesinato. «Me ha destrozado la vida desde que la he conocido», ha agregado, tras subrayar que ella le ha denunciado «mil veces» por un sinfín de motivos -entre ellos impago de manutención y violencia de género- y que nunca ha sido condenado.

El procesado negó haber pagado al otro acusado, Ignacio S. F., de 43, para que actuara como sicario y sólo admitió que una vez le dio «18 o 20 euros» porque le arregló el coche. Un día le puso, ha precisado, «el manguito del agua» y le arregló la guantera. Pero nada más. Se conocían del «barrio» pero no tenían más relación que esa.

El presunto sicario, por su parte, negó igualmente haber cometido el crimen. «Le arreglé el coche y ya está», ha afirmado Ignacio S. F., tras indicar que en aquellas fechas estaba «enganchado» a la cocaína y la heroína y vivía en la calle, en la zona de la piscina de Almanjáyar. «Ni me ha pagado... ni nada», garantizó, tras negar ser la persona que disparó a la víctima, que recibió uno de los cuatro disparos en el cráneo.

El presunto autor material del asesinato, que se encuentra en situación de prisión provisional -el presunto inductor se halla en libertad provisional- ha asegurado que no ha ido a Güevéjar, donde también están su exmujer y su hijo, desde 2016.