Un vertedero en primera línea de playa

Restos de los plásticos y las estructuras los invernaderos desmantelados hace cuatro meses por el Gobierno en la playa de El Pozuelo. / JAVIER MARTÍN

El litoral de Albuñol está lleno de basura procedente de los invernaderos que desmanteló Costas| El Gobierno tiene un plan para recuperar la zona contaminada pero antes tiene que derribar otras 60 fincas que aún ocupan el dominio público

Mercedes Navarrete
MERCEDES NAVARRETE

Hasta hace cuatro meses la playa de El Pozuelo, uno de los dos núcleos litorales del municipio de Albuñol, estaba ocupada por invernaderos plantados de cherrys y judías y en plena actividad. Hoy la arena de esa playa está sembrada de toneladas de basura agrícola, plásticos y restos de materiales procedentes de las estructuras de esos invernaderos, además de cañaveras arrastradas por los temporales. Alrededor de medio kilómetro de playa es a día de hoy una gran escombrera que hace llevarse las manos a la cabeza a cualquiera que la contemple con una mínima sensibilidad ambiental. Entre un escenario y otro, entre la playa que era un mar de plásticos donde cultivaban cherrys y la playa vertedero, tuvo lugar una circunstancia excepcional.

El pasado 29 de noviembre, la Dirección Provincial de Costas entró al litoral de El Pozuelo y desmanteló unos 30 invernaderos –entre los gritos y llantos desesperados de sus propietarios– del total de 116 fincas que ocupaban terrenos de dominio público marítimo terrestre.

Circunstancias históricas

La historia de por qué estaban ahí esos invernaderos y de por qué a la playa de Albuñol iban todos los días decenas de agricultores a trabajar en lugar de turistas a plantar la sombrilla es un capítulo aparte. En el año 1973 una gran riada, la histórica ‘Nube’, hizo aparecer una extensión de 22 hectáreas de terreno ganado al mar en primera línea de playa. Muchos vecinos del pueblo vieron en esa nueva legua de tierra una forma de labrarse un futuro y fueron levantando invernaderos que durante 45 años han sido un foco de riqueza y empleo para Albuñol.

Pero el Gobierno llevaba años advirtiéndoles de que estaban ocupando terrenos de dominio público y avisándoles de que tenían que marcharse de ahí. Tras años de pleitos y orden judicial en mano, el pasado mes de noviembre las máquinas de la Dirección Provincial de Costas entraron finalmente a la playa de ‘El Pozuelo’ y derribaron esos invernaderos privados que se levantaron en tierra de nadie, o más bien, que a día de hoy ocupaban tierra de todos.

Una batalla

La basura que las máquinas de Costas no se llevaron ese día, procedente de las estructuras de los invernaderos derribados, unida al efecto de los temporales, que han arrastrado miles de kilos de cañaveras a la playa de Albuñol hace ahora que este punto el litoral parezca el escenario de una batalla.

"Quiero ahí una playa para el verano"

«El objetivo de tirar los invernaderos era crear ahí una playa, ese proyecto no se puede eternizar. No queremos este verano y este otoño así, con una contaminación de esos suelos», clama la alcaldesa de Albuñol, María José Sánchez que lanza un mensaje claro a Costas: «Quiero ahí una playa para este verano». Además de ese proyecto de limpieza de la zona, la alcaldesa recuerda que el litoral de Albuñol necesita un sistema de defensa, obras que el Gobierno ha contemplado en la Estrategia Litoral. «Exigimos que se les de prioridad alta y que los espigones de La Rábita y El Pozuelo salgan a licitación este año para que puedan ejecutarse en 2019», concluye.

Y es que, desde luego, las máquinas de Tragsa, que se encargaron de ejecutar los derribos por orden de Costas, fueron bastante más efectivas a la hora de llevarse por delante invernaderos que a la de llevarse la basura resultante.

Ante el caos de la playa de Albuñol, el Gobierno central explica a IDEAL que el trabajo en la zona no se ha terminado. El primer paso era desmantelar los invernaderos y el segundo poner en marcha un ambicioso plan de recuperación para convertir en una gran playa alrededor de 22 hectáreas de terreno, que han estado ocupada durante más de cuarenta años por invernaderos

Desde la Subdelegación del Gobierno en Granada recuerdan que aún quedan por derribar 60 invernaderos que siguen ocupando el dominio público y que hay que ser escrupulosos con el proceso legal. «Los plazos no los decide el Gobierno sino los jueces que remiten las órdenes», subrayan.

Temporales

Además, las mismas fuentes recuerdan que mucha de la basura de la playa no pertenece a los invernaderos desmantelados sino que son cañaveras fruto del arrastre de los temporales de marzo. Por otra parte, también se le ha dado orden a la Dirección provincial de Costas para que a partir de ahora Tragsa extreme el cuidado a la hora de retirar los materiales de los invernaderos.

Lo que quiere dejar claro el Gobierno a la opinión pública es que tienen un plan ambicioso para la zona y que en cuanto caiga el último invernadero se pondrá en marcha este proyecto de recuperación, que ya está redactado y dotado presupuestariamente.

El proyecto de transformación es profundo y supondrá una inversión de 1,5 millones de euros, que permitirá que Albuñol tenga por fin una playa turística. El plan incluye la retirada de 20 centímetros de arena para eliminar los residuos de los invernaderos, la limpieza de las estructuras y la retirada de las escolleras que los propios agricultores fueron construyendo para contener el avance del mar. No hay fecha para el inicio de las obras, que «dependerá de las órdenes judiciales». En el Gobierno confían en que lleguen todas antes de tres meses. Teniendo en cuenta que obras para recuperar el litoral conllevarán un mínimo de dos meses más, difícilmente se plantarán sombrillas este verano en esta playa.