Tres versiones del Altillo con el sello de tres alcaldes

El paseo del Altillo tras la reforma del año 2001, que cambió la solería. /Alfredo Aguilar
El paseo del Altillo tras la reforma del año 2001, que cambió la solería. / Alfredo Aguilar

Juan Luis González fue el primer regidor en arreglar el paseo, cinco años antes de que Juan Carlos Benavides inaugurara, con fuegos artificiales, su gran reforma tras 20 meses de polémicas obras

Mercedes Navarrete
MERCEDES NAVARRETE

El paseo del Altillo original data de los años Sesenta y fue «el lugar más turístico y concurrido de Almuñécar hasta mediados de los Ochenta, cuando se construyó el paseo de San Cristóbal». Así destacaba la importancia del Altillo para Almuñécar IDEAL en su crónica del 7 de abril de 2001, cuando se llevó a cabo la inauguración de la primera reforma, con bendición incluida del arzobispo.

El popular Juan Luis González era entonces el alcalde y quiso respetar «el espíritu de la solería original del paseo para lo que fue necesaria la elaboración de 2.200 piezas con diseño especial realizado por una empresa motrileña, la mitad, blancas y la otra mitad, azules y naranjas», según recogía la información que firmaba Juan Manuel de Haro.

La obra costó 26 millones de las extintas pesetas con cargo al Plan de Excelencia Turística.

Bastante más ambiciosa fue la segunda gran reforma del Altillo, la que se llevó a cabo con motivo de la construcción del parking subterráneo que acabara con el déficit de aparcamiento del paseo, siendo alcalde Juan Carlos Benavides.

El altillo en la inauguración de su reforma tras la culminación del parking, el 29 de julio de 2006.

Las obras de remodelación comenzaban en 2003 con polémica ya que algunos vecinos se pusieron delante de las máquinas para intentar salvar las palmeras.

La modificación del proyecto inicial, las trabas administrativas, las paralizaciones de Medio Ambiente y Costas y hasta un cambio de la empresa adjudicataria provocaron que la obra, que tenía que estar terminada en nueve meses, se terminara finalmente en 20. La magnitud de los trabajos, que obligaron a cortar el tráfico en una de las arterias principales de Almuñécar, supusieron un auténtico calvario para los vecinos y comerciantes de la zona.

El 29 de julio de 2006, el entonces alcalde Juan Carlos Benavides inauguraba la ambiciosa remodelación a lo grande, con espectáculo de fuegos artificiales incluido y subrayaba la satisfacción de los vecinos que, por fin, veían revalorizadas sus propiedades con la finalización del parking. Además el alcalde presumía entonces de su renovada jardinería en la que se invirtieron más de 30.000 euros.

En el punto de mira

Sin embargo, al joven paseo le salieron pronto achaques, como las humedades de las jardineras, y el nuevo gobierno de Almuñécar, con Trinidad Herrera como alcaldesa, puso el Altillo en su punto de mira. El primer intento de reforma se presentó a principios del año 2015. El PP anunciaba una ambiciosa obra en dos fases. La primera actuación sería la que se ha hecho actualmente, para recuperar el doble sentido en el vial y reparar las jardineras y una segunda fase, más complicada, contemplaba un ensanche del paseo desde el Fenicio hasta la Caletilla.

Pero el permiso de Costas que requería esa actuación, mucho más costosa que la actual, nunca llegó y el Ayuntamiento optó por mantener todo el proyecto en un cajón. Hasta este año en el que Trinidad Herrera ha querido rematar la faena, en la parte que dependía del Ayuntamiento, y arreglar los problemas del paseo, que ya se habían agravado en el caso de los adoquines y jardineras en un intento por revitalizarlo.