Los sindicatos preparan protestas tras seis años de recortes a la plantilla municipal de Motril

Representantes sindicales de los trabajadores del Ayuntamiento de Motril. /Javier Martín
Representantes sindicales de los trabajadores del Ayuntamiento de Motril. / Javier Martín

La negociación de pluses para los encargados de Limdeco les ha hecho estallar: «Si no hay para unos, no hay para nadie»

Mercedes Navarrete
MERCEDES NAVARRETE

Los representantes sindicales de los 524 trabajadores del Ayuntamiento de Motril han comenzado a hacer sonar tambores de guerra. Los seis años de recortes que ha soportado la plantilla desde que se aprobó el plan de ajuste de 2012 y el «ninguneo» al que, según aseguran, les somete el equipo de gobierno municipal han ido creando un malestar progresivo y un caldo de cultivo para que se planteen movilizaciones.

La gota que ha colmado el vaso y ha hecho estallar a los representantes sindicales ha sido la negociación de los pluses salariales, propuesta por el equipo de gobierno de la alcaldesa Flor Almón, para los encargados de Limdeco, la antigua limpieza pública de limpieza de Motril que el propio ayuntamiento ha liquidado porque estaba quebrada.

A raíz de la extinción de la empresa municipal, el pleno aprobaba por unanimidad la integración de los 205 empleados de Limdeco en la plantilla del Ayuntamiento, respetando las condiciones del convenio que tenían en la empresa pública, lo que significa, según los sindicatos, que cobrarán hasta un 30% más que empleados municipales de las mismas categorías.

Los sindicatos, no obstante, avalan la integración. El conflicto ha surgido a la hora de convertir en pantilla municipal a los doce cargos de Limdeco que cobraban pluses fuera de convenio. El Ayuntamiento de Motril tiene que regularizar estos pluses y el equipo de gobierno planteó el tema en la mesa de negociación con los sindicatos. Su propuesta pasaba por retirar el plus a siete de los doce que los cobraban y mantenérselo a cinco, por su «especial responsabilidad».

Seis mil euros

«Son pluses de 6.000 euros anuales, retribuciones arbitrarias, sin justificación y se permiten el lujo de decirnos que se lo están quitando a siete», critica el representante sindical de CC OO Ángel Coello, que denuncia «el ninguneo» del equipo de gobierno a los representantes sindicales.

Y es que no están dispuestos a aceptar estos pluses –que entienden que tendrán que ser aprobados por el pleno municipal y no vía decreto de la Alcaldía– cuando el resto de la plantilla municipal lleva soportando seis años de restricciones. Creen que ha llegado momento de decir basta y movilizarse para exigir mejoras.

Los representantes de las ocho secciones sindicales, la junta personal y el comité de empresa se levantaron de la mesa de negociación y han convocado una asamblea de trabajadores para el próximo miércoles 28 de noviembre en la que plantearán medidas de presión al gobierno municipal, como paros parciales. Exigen la recuperación de los derechos perdidos con el plan de ajuste, la equiparación salarial de los trabajadores de categorías similares con los antiguos empleados de Limdeco y la vuelta a la jornada laboral de 35 horas, ya que mantienen las 37,5 impuestas por el plan de ajuste.

Las 37,5 horas

«Está demostrado que con las 37,5 horas no se ahorra. Pretendían eliminar así horas extras de policía y bomberos y no ha sido una medida efectiva», añade Coello que recuerda que administraciones como Diputación o el ayuntamiento de Granada tienen las 35 horas.

Además asegura que los empleados municipales de Motril son «los peores pagados de los ayuntamientos de toda la provincia» por el desfase de la valoración de puestos de trabajo, que tiene más de 20 años.

«La valoración de puestos de trabajo está obsoleta, los complementos de destino tienen los niveles más bajos de la provincia, lo que plantea problemas a la hora de establecer permutas entre técnicos de iguales categorías de otras administraciones, porque los de Motril cobran menos», añade la presidenta de la junta de personal del Ayuntamiento de Motril, Rosario Merino.

«No se puede progresar»

Lo más grave, a juicio de Fernando Alcalde, el representante de la sección sindical de CGT, es que empleados municipales están en la práctica sin convenio y sometidos a un plan de ajuste que les impide «hablar de nada». Las horas extras «ni se pagan ni se compensan». Los salarios «están congelados» y las plazas de los que se jubilan, se amortizan. «En el Ayuntamiento de Motril no se puede progresar en la escala administrativa, las plazas están bloqueadas», subraya Alcalde.

«La reducción de gastos progresiva se ha realizado a costa de la pérdida de calidad en los servicios públicos», apunta en este sentido ángel Coello, que critica duramente la política de «privatización en porciones y en diferido» del teniente de alcalde Francisco Sánchez Cantalejo. Por su parte, Antonio García, de CC OO, recuerda que los recortes para los empleados municipales empezaron en 2010.

«Robo de derechos y salarios»

«Llevamos mucho tiempo soportando un robo de derechos y salarios, los empleados somos los que hemos pagado la desastrosa gestión económica de este ayuntamiento de los políticos de varias corporaciones», lamenta. Y en este contexto de malestar por el bloqueo de la negociación colectiva, que se pusiera sobre la mesa el tema de los pluses en Limdeco ha caldeado los ánimos. «Se presenta vía decreto, lo que demuestra que han estado años engañándonos a los sindicatos, negándose a negociar absolutamente nada diciendo que no se podía», incide el representante de UGT, José López Cañete.

«Si no hay para nadie, no hay para nadie», apunta tajante Rosario Merino.

Creen por tanto que ha llegado la hora de plantear una revisión del plan de ajuste, ante la mejora económica y de recuperar derechos perdidos, como la gratificación a empleados con 25 años de antigüedad. «La mayor parte de la plantilla son peones, trabajadores que rondan los mil euros y que a fecha de hoy están haciendo funciones por encima de sus categorías», incide Merino.

Los representantes sindicales de los trabajadores coinciden en denunciar que el actual equipo de gobierno municipal (PSOE-PA) no se ha preocupado de la negociación colectiva. «No podemos soportar más los agravios y agresiones a empleados del Ayuntamiento que son los peores pagados de las administraciones, los de mayor jornada laboral y tienen anulados los derechos sociales del convenio. No vamos a dar marcha atrás», advierten.