«Me siento como un deportista que corre una maratón a diario»historias de inmigrantes

«Me siento como un deportista que corre una maratón a diario»

Laura Ubago
LAURA UBAGOGranada

El trabajo de patrón de embarcación de Salvamento Marítimo puede ser tranquilo o como el de Juan Carlos Jiménez, 'jefe' de la Salvamar Hamal, que ha perdido la cuenta de las miles de vidas que ha salvado. Cuando les contaba a compañeros de Barcelona que casi todos los días salía a por dos o tres pateras, no podían creerle.

Para Juan Carlos Jiménez los inmigrantes son náufragos, él los salva con el mismo empeño que rescataría a un turistas al que se le hubiese roto el yate pero, claro, los que viajan en patera le hacen emocionarse y le da tanta importancia a sus vidas que, a veces, se olvida de la suya propia. Cuando va camino de la patera todo es tensión, quieren llegar pronto y localizarla. Y después llega el rescate en el que también hay muchos nervios. «Empiezo a respirar cuando ya los tengo subidos en el barco. El rescate es delicado. Por ejemplo, a veces quieren pasarte a los niños y se pisotean y pueden desestabilizar la patera. Son momentos difíciles. Viajar ahí es muy peligroso y creo que si fuesen conscientes no lo harían», expresa el patrón de la Salvamar Hamal.

Después de cada rescate el barco necesita cinco horas para volver a salir para hacerle cosas de mantenimiento. A veces hay que apañarlas a toda prisa porque hay que ir a por más. «El otro día segundos después de coger al último y subirlo al barco, explotó la patera... no sé que hubiese pasado si tardamos más», dice el patrón, que se siente como «un deportista que tiene que correr todos los días maratones». Por eso bromea con que está «envejeciendo» a golpe de rescate tenso. «A veces hay mal tiempo, se hace de noche y ya vas buscando los restos de un naufragio... lo peor no es recoger un cuerpo, lo peor sería no poder ayudar a alguien. Un mal giro de mano al ir a coger a una persona... y se te puede escapar», señala este apasionado de su trabajo.

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