Salobreña tiene su ermita del Rocío

Tardaron cuatro meses en construirla./P.G-T.
Tardaron cuatro meses en construirla. / P.G-T.

Una familia replica el templo y gana el primer premio del concurso de carrozas de la romería de la Virgen del Rosario

PILAR GARCÍA-TREVIJANOSalobreña

Los salobreñeros pueden ver a la Virgen del Rocío sin tener que peregrinar a Huelva. Isabel García, vecina de 79 años, y su familia han replicado la ermita de Almonte en una carroza que ha ganado el primer premio del concurso municipal de la romería de la Virgen de Rosario, que se celebró el domingo. La familia de fervientes devotos han levantado sobre hierro y madera una fachada idéntica del templo.

Un trabajo «monumental», prácticamente de ingeniería, que les ha tenido cuatro meses ocupados. Tuvieron que medir la altura del puente para que las campanas de la ermita no topara con el techo. Isabel lleva más de 35 años participando con su familia en el concurso de carrozas. Recuerda que cuando apenas levantaba un palmo del suelo se acercaba con su padre a la romería para admirarlas. No es la primera vez que la familia se alza victoriosa del certamen. Cada año se imponen el reto de superarse a ellos mismos. En 35 años han tenido tiempo de replicar el castillo de Salobreña, los patios de Córdoba y hasta la mismísima Alhambra. «Me gusta hacer cosas que sean de aquí de mi tierra andaluza», dice Isabel.

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Este año la salobreñera ha decidido homenajear a la Virgen del Rocío. El peregrinaje a Almonte es una cita ineludible para esta vecina, que ha tenido tiempo de sobra para fijarse en cada rincón de la ermita. Confiesa que ha dormido más veces sobre el suelo del templo de las que pueda recordar a su avanzada edad. Los achaques le han hecho que le sea más difícil levantar su carroza, las piernas le han fallado, pero ha contado con la «ayuda divina de la Virgen» y de sus hijos y nietos, de los que dice que son unos santos.

La familia es propietaria del restaurante Aguas verdes y tras pasar el día entre fogones se refugiaban en la nave para construir la ermita. «Llegaban a las 9 de la noche de trabajar y nos íbamos a la nave a hacer la carroza. Hemos estado mucho tiempo haciendo el templo, intentamos superarnos cada año un poco más. Es una tradición que hay que mantener. No se puede perder algo que es tan nuestro», mantiene. «Cuando yo no esté espero que mi familia se siga reuniendo para montar la carroza». Tanto tiempo juntos ha provocado alguna que otra riña familiar más que una cena de navidad, pero siempre son capaces de limar asperezas. «Surgen discusiones.Imagínate más de 40 manos distintas para hacer la ermita. Luego nos reconciliábamos con una barbacoa», bromea. En la carroza tampoco falta el altar para la Virgen del Rosario, patrona de Salobreña, aunque García y los suyos no esconden su predilección por el Rocío. Ya tienen pensada varias ideas para el año que viene. Ideas que no desvelará para que no se pierda el factor sorpresa. Con cierta pena desmontarán la carroza para hacer una nueva, por mucho que a García le den ganas de quedarse a vivir «de lo bonita que ha quedado». Los vecinos tienen todavía tiempo para ver 'E Rocío Chico en Salobreña'.