Un rescate y doce horas de papeleo

Un policía nacional custodia a los migrantes antes de ser reseñados./ALFREDO AGUILAR
Un policía nacional custodia a los migrantes antes de ser reseñados. / ALFREDO AGUILAR

La policía estuvo hasta las 7 de la mañana de ayer recepcionando inmigrantes

REBECA ALCÁNTARAMOTRIL

La tarde del lunes en el puerto de Motril se preveía larga y lo fue. «Aquí vamos a estar hasta las siete de la mañana», aseguraba uno de los agentes de Policía Nacional encargados de la recepción de los 241 migrantes, trasladados a la ciudad costera después de que Salvamento Marítimo los rescatara cuando viajaban a bordo de cinco pateras en el Mar de Alborán.

Poco antes de las siete de la tarde, los subsaharianos comenzaban a bajar de la Guardamar Caliope. Lo hacían en el sitio habitual, cerca del antiguo CATE (Centro de Atención Temporal a Extranjeros), a pesar de que el campamento montado por la UME (Unidad Militar de Emergencia) se encontraba a una distancia considerable.

Antes de la llegada de los migrantes había cierto desconcierto. Los guardias civiles comentaban que hasta el último momento no habían tenido claro si la embarcación iba a llegar a ese punto o si lo haría a otro más cercano a las tiendas de campaña del Ejército para hacer más ágil el proceso. Finalmente llegaron al lugar de siempre.

En grupos de diez, la Policía Nacional, después de que recibieran una primera atención por parte de Cruz Roja, iba reseñando a los inmigrantes. Uno a uno les iban tomando los datos. Un proceso largo para los pocos agentes que había en el lugar, más aún si se tiene en cuenta que solo contaban con dos intérpretes.

A las diez de la noche, tres horas después de que la Guardamar llegara al puerto, menos de medio centenar de migrantes había sido conducido a las tiendas de campaña. Haciendo una regla de tres, y teniendo en cuenta que quedaban 200 por reseñar, la primera impresión del policía que afirmó que amanecerían en el puerto no parecía descabellada.

El Sindicato Unificado de Policía (SUP) aseguraba ayer en declaraciones a IDEAL que, efectivamente, se hizo de día para los agentes que realizaron la primera identificación a los inmigrantes. ¿Por qué no se hizo la recepción directamente en el nuevo campamento? El sindicato policial señaló que se había producido un «problema electrónico» que había impedido utilizar los equipos de las nuevas instalaciones.

Una impresora rota

No fue el único inconveniente, la impresora con la que contaban los agentes también se estropeó. Una hilera de complicaciones que hicieron que un trámite ya de por sí tedioso se alargara tanto para agentes como para los migrantes que llegaban a Motril después de muchas horas en mitad del mar.

El SUP reiteró ayer que hacen falta más efectivos. Consideraron que no puede hacerse frente a una llegada tan grande de migrantes sin contar con más agentes y que el volumen de trabajo es excesivo.

Los 241 migrantes pasarán 72 horas en el CATE, es decir hasta mañana. Será entonces cuando se hagan cargo de ellos las oenegés y comiencen un nuevo viaje con un futuro también incierto.

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