«Vamos a luchar para que nuestra playa sea accesible, todo el mundo tiene derecho a ser nudista»

La secretaria Pilar Nadal (con sombrero) y el resto de los miembros de la asociación naturista y cultural de la playa de El Muerto. /Javier Martín
La secretaria Pilar Nadal (con sombrero) y el resto de los miembros de la asociación naturista y cultural de la playa de El Muerto. / Javier Martín

Noventa socios componen la gran familia de la asociación naturista de la playa de El Muerto, que se mueve en torno a un especial chiringuito

Mercedes Navarrete
MERCEDES NAVARRETEMotril

«Esta es una playa en la que se acepta uno mismo». Miguel, granadino, explica con estas palabras por qué está enamorado de la playa de El Muerto. Para Paca Barrera, socia y asesora artística de la asociación naturista, lo mejor es que «aquí una mujer puede venir tranquila y desnudarse, es una playa para estar a tu bola y estar en bolas». «La playa del Muerto es como nuestra casa y queremos que sea accesible para todos», resume Pilar Nadal, la secretaria de la asociación.

«Vamos a luchar para que la playa se adapte. Las personas con discapacidad tienen el mismo derecho que todos a ser nudistas», apunta el presidente de la Asociación Justo Bagüeste.

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Miguel, Paca, Curro o Javi, zaragozano que se enamoró de la playa hasta el punto de que se quedó a vivir en la Costa, pertenecen a la familia de El Muerto, que cuenta con noventa socios. Apenas treinta son de Almuñécar.

El objetivo número uno de la asociación, que era lograr reparar el acceso para este verano, está conseguido pero su filosofía es mucho más amplia y pasa por promover la cultura y el naturismo. La 'familia' se mueve entorno a un chiringuito muy especial, que por ahora abre solo los meses de verano y que deja que los clientes traigan su propia fiambrera. Un chiringuito que lo mismo presta cargadores de móviles y botiquín de primeros auxilios que organiza ciclos de cine y que este verano ha programado monólogos, danza o microteatro.