Las 9 cosas prohibidas en las playas de Granada

Cartel con normas en la playa de Salobreña. /Javier Martín
Cartel con normas en la playa de Salobreña. / Javier Martín

Los municipios de la Costa Tropical tiran de ordenanzas para poner orden en las playas y que reine la paz

Laura Ubago
LAURA UBAGOGranada

Con la norma en la mano, en las playas de Motril y Salobreña, está prohibida la evacuación fisiológica en el mar. Otra cosa es que haya forma de controlar lo que cada bañista haga mientras que nada. Ésta es una las normas más curiosas que recogen las ordenanzas de playas, un listado de cosas censuradas que facilitan la convivencia sobre la arena, un lugar propicio para el conflicto, al que se va a descansar y no a pelear.

El Ayuntamiento motrileño tiene una ordenanza de playas 'tipo', que también usa Torrenueva y que es muy similar a la de Salobreña. Almuñécar no tiene pero sí emite cada verano un 'bando de sombrillas'. Cada municipio se busca la fórmula para que en las playas reine la paz y la cordialidad.

Los municipios no buscan con estas normas, sancionar ni recaudar. Al contrario, pretenden que no surjan motivos por los que llamar a la Policía en los tranquilos días de sol y playa. Por eso, tiran mucho de información, de carteles y de paciencia antes que sacar tarjeta roja al vecino o visitante.

Los usuarios de las playas deben conocer estas normas básicas para no verse envueltos en un lío desagradable que empañe las vacaciones. Ojo, por ejemplo, con las 'inocentes' palas. Según la ordenanza de Motril, en la arena y en el agua del mar, la realización de juegos se debe hacer evitando molestias a los demás y «nunca a menos de 6 metros».

Los casetes de música solo pueden usarse si no molestan y que totalmente prohibido ensuciar la playa con cualquier tipo de residuos: papeles, restos de comida, latas, cáscaras de pipas, colillas...

En las playas de la Costa no se puede acampar como tal, aunque hay un 'toldillo' para pasar el día que siempre causa conflicto. Tampoco se puede pescar, ni en la orilla, ni submarina, desde las 9 a las 22 y están prohibidos los animales domésticos en las playas y zonas de baño. Tampoco se puede uno duchar con gel o utilizar las duchas para fregar los platos. Por supuesto no se pueden hacer barbacoas ni utilizar fuegos con bombonas de butano.

La ordenanza de Motril también recoge que no se puede realizar venta ambulante, especialmente productos de carácter alimenticio, aunque después, en la práctica, las tortas de chocolate que van vendiendo por la arena son la merienda estrella del verano.

La teniente de Playas de Motril, Alicia Crespo, señala que los conflictos más habituales son la pesca en horario no permitido, la presencia de perros –fuera de la playa dedicada a estos animales–, gente que hace barbacoas y otros que «cocinan hasta con bombonas de butano», señala la concejala.

En estos casos, ante la llamada de algún usuario de la playa, actúa la Policía Local, aunque esta concejala entiende que la presencia de los agentes en la playa debería ser más intensa porque además es disuasoria.

Para Alicia Crespo tener una ordenanza de playas es algo «vital» para poder mantener la convivencia en la playa y cree que, en algunos aspectos, debería ser más estricta. «Por ejemplo con el kite surf, porque algunos bañistas han tenido problemas con las cuerdas y es peligroso», apunta la responsable de las playas. Las sanciones van desde los 300 a los 3.000 euros.

Un concejal no adscrito del Ayuntamiento de Motril planteó al pleno prohibir el baño cuando hubiese bandera roja. Algo que el equipo de gobierno rechazó por no tener los medios suficientes para prohibirlo y no poder echarle esa responsabilidad a los socorristas.

Alicia Crespo expone que se han llegado a plantear, si tuviesen más dinero, poner una especie de vigilante de seguridad –que ya existe en otras zonas– para «reconducir malas conductas como la de tirar basura fuera del contender», señala la concejala de Playas de Motril que dice que es mejor educar y concienciar que tener que sancionar.

A Almuñécar le gustaría tener una ordenanza de playas, dice el concejal responsable, Luis Aragón, pero corren tiempos difíciles en los que hay que invertir tiempo y dinero en otras cosas. «Nuestro principal problema era que quemaban las pasarelas en San Juan y ahora ya no pueden porque las hemos puesto de hormigón», dice con humor.

Que la gente no aparque en lugares indebidos lo controla la Guardia Civil y también actúa junto a la Policía Local cuando hay acampadas con colchones en zonas como El Pozuelo o Calabajío.

El gran problema de Almuñécar y de otras zonas como Torrenueva es la reserva de espacio con sombrillas. Abuelos madrugadores que clavan el parasol en primera fila para ocupar sitio y luego tener un rodal de playa privilegiado. «Levantar la sombrilla tiene su complicación, se necesita a la Policía y un depósito», explica el presidente de la ELA de Torrenueva, Plácido Lara.

Almuñécar publica cada verano el 'bando de las sombrillas' y realiza una tarea informativa intensa. «Ofrecemos información a través del bando y a principio de cada mes hacemos un 'simulacro' de llevarnos unas cuantas para que la gente sepa que no se puede reservar espacio con la sombrilla», expone Luis Aragón.

A la playa hay que ir temprano y para quedarse. Y a portarse bien.

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