Planean cambiar el campamento de Motril tras las inundaciones

Llegada de los inmigrantes al puerto de Motril./REBECA ALCÁNTARA
Llegada de los inmigrantes al puerto de Motril. / REBECA ALCÁNTARA

No es la única opción que hay sobre la mesa y por el momento el centro está inoperativo, sólo tres semanas después de su puesta en marcha

REBECA ALCÁNTARAMOTRIL

La Subdelegación del Gobierno baraja cambiar la ubicación del campamento de inmigrantes montado en el puerto tras las inundaciones de la semana pasada. No es la única opción que hay sobre la mesa. Por el momento, según afirmaban los policías que recepcionaron ayer la patera llegda por la tarde, estas instalaciones están cerradas y los inmigrantes están siendo llevados al CATE (Centro de Atención Temporal a Extranjeros). El objetivo final es habilitar un espacio en el que se pueda dar una mejor atención a estos migrantes y en el que los funcionarios de Policía también puedan desarrollar su labor en mejores condiciones. Por el momento no hay fecha, pero será algo inminente. La medida llega sólo tres semanas después de que se montaran las instalaciones y cuando sólo han pasado diez días desde que se utilizó por primera y única vez.

El pasado fin de semana las lluvias provocaron inundaciones en la zona del campamento, ubicado en espacio de aparcamientos del puerto de Motril. El agua entró en las carpas donde están las literas y también en las dependencias que hacen las veces de oficina de la Policía Nacional y en las que se encuentran los equipos informáticos. En ese momento no había personas en el centro, pero desde la Subdelegación no quieren que esta situación pueda repetirse con el campamento lleno de migrantes.

Por este motivo, la Autoridad de Coordinación frente a la inmigración irregular en la zona del Estrecho, el general de la Guardia Civil Manuel Contreras Santiago, visitó esta semana, acompañado por la subdelegada del Gobierno en Granada, Inmaculada López, estas dependencias y pusieron sobre la mesa las posibles soluciones al problema. Entre ellas, una nueva ubicación, no está claro si dentro o fuera del puerto. De hecho aprovecharon para ver algunos de los lugares en los que podrían instalarse, aunque por el momento no se ha precisado ninguno.

En las próximas semanas tendrán que analizar cuál es la forma más viable de mejorar las condiciones de recepción de los migrantes. Lo que tienen claro es que no quieren volver a ver tiendas inundadas.

Esta decisión llega apenas tres semanas después de que la UME (Unidad Militar de Emergencia) montara este campamento para dar respuesta al incremento en la llegada de inmigrantes, que no cabían en un antiguo CATE (Centro de Atención Temporal de Extranjeros), un esapacio que además se va a reformar para atender a las recomendaciones del Defensor del Pueblo, que llegó a solicitar su cierre. Se trataba de una solución provisional, pero no se esperaba que tanto. Inicialmente la idea era que las trece carpas estuvieran en funcionamiento hasta que la obra del CATE (que aún no ha empezado ni tiene fecha de inicio) estuviera terminada.

Desde la Administración se hablaba en positivo de estas nuevas instalaciones. De hecho, el jefe de la Comisaría provincial de Policía Nacional en Granada, Paco Infantes, visitaba la zona unos días antes de que estuviera operativa y resaltaba que se iba a acoger a los inmigrantes en unas «condiciones dignas» en este espacio. Sin embargo, la tromba de agua del sábado ha hecho ver que tal vez ese lugar no era la mejor elección y desde la Subdelegación han reaccionado casi de inmediato.

En estas tres semanas, el campamento sólo se ha utilizado en una ocasión. Fue el pasado lunes 3 de septiembre, cuando llegaron al puerto de Motril un total de 241 migrantes que habían sido rescatados por Salvamento Marítimo en el mar de Alborán.

Ya entonces, incluso antes de que se le hubiese dado uso, sindicatos policiales y varias ONG habián criticado el lugar elegido para albergar a los inmigrantes, al considerar que no reunía las condiciones mínimas ni para dar una atención adecuada a las personas que llegan de forma irregular a la ciudad, ni para que los funcionarios de Policía pudieran desarrollar su labor.

El Defensor del Pueblo también tenía estas instalaciones en su punto de mira. El mismo día que se estrenó el campamento, técnicos de esta institución estuvieron allí realizando una inspección y entrevistas a los inmigrantes recluidos y a los policías que les custodian. Desde la Oficina del Defensor indicaron a IDEAL que la auditoría se enmarca en una ronda de visitas a las instalaciones de inmigrantes de la costa andaluzas y que las conclusiones de la visita a Motril se recogerán en un informe.

Tras las inundaciones, la Autoridad de Coordinación frente a la inmigración irregular en la zona del Estrecho, el general de la Guardia Civil Manuel Contreras Santiago destacó la preocupación que existe por parte de todos los organismos responsables en el control y gestión de la inmigración en mejorar las condiciones de habitabilidad de los inmigrantes y de trabajo de los agentes de las Fuerzas y Cuerpos de seguridad.

Ahora, las administraciones trabajan para dar una nueva solución más efectiva que la que se adoptó inicialmente.

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