Un parque de Motril acumula cinco millones de inversión y sigue cerrado

Las instalaciones del parque periurbano del Cerro del Toro, concebidas como zona recreativa, muy deterioradas. / JAVIER MARTÍN

La falta de acuerdo con el Ayuntamiento impide gestionar el parque periurbano que la Junta construyó en Motril

Mercedes Navarrete
MERCEDES NAVARRETEMOTRIL

¿A alguien se le ocurriría dejar abandonado algo que le ha costado cinco millones de euros? Parece difícil de creer o cuanto menos escandaloso, pero en Motril hay una infraestructura dejada a su suerte, sin que nadie la cuide ni la gestione y que costó cinco millones de euros de dinero público de todos los andaluces. Se trata del parque periurbano del Cerro del Toro, un espacio natural de 225 hectáreas de monte que la Junta de Andalucía acondicionó como área recreativa en 2007 con una inversión de 4,5 millones de euros y a la que, en el año 2014, le sumó otro medio millón en arreglos y mejoras.

Una década después de que comenzaran esas obras, los motrileños siguen sin disfrutar el parque periurbano. Ni siquiera ha llegado a estrenarse. Y el área recreativa que se construyó en el monte está a merced de los vándalos, deteriorándose día a día sin ningún tipo de mantenimiento.

El recinto languidece sin uso porque la Junta y el Ayuntamiento de Motril aún no han llegado a un acuerdo sobre la gestión del parque, un paso imprescindible para que pueda explotarse como espacio de ocio. Esto es, no hay un convenio que defina cómo se gestiona el parque, quién tiene que mantenerlo y cómo se puede explotar para que genere recursos económicos a través, por ejemplo, de la concesión a empresas privadas de actividades deportivas y de ocio, como circuitos de aventura en la naturaleza o tirolinas.

Una década después de que comenzaran las obras, no se ha avanzado nada en materia de gestión y no hay una fórmula administrativa para poner en marcha el parque y dinamizar la inversión. La obra la financió la Junta, pero es el Ayuntamiento de Motril, presidido por la socialista Flor Almón, el que tiene que recepcionarla. Hasta ahora no lo han hecho alegando que hay temas clave sin solucionar, entre ellos el abastecimiento de agua potable o la luz eléctrica. Así las cosas, el parque periurbano del Cerro del Toro sigue sin padre ni madre.

La administración autonómica arregla los desperfectos pero como la administración local no recepciona la obra ni la mantiene, se vuelve a estropear. Ayuntamiento y Junta no salen del bucle. Mientras, el parque está hecho unos zorros y solo lo visitan los incívicos que destrozan los equipamientos y los llenan de basura y pintadas. También los matojos han invadido las instalaciones, que nunca llegaron a ser inauguradas.

Proyecto ambicioso

Las obras del parque periurbano del Cerro del Toro comenzaron en 2007 como parte de un ambicioso proyecto con el que el Ayuntamiento costero quería potenciar el turismo medio ambiental en Motril para generar «empleo verde». El Ayuntamiento planteó a la Junta la idea y consiguió que financiara la construcción del parque con zonas forestales, superficies reforestadas y hasta 80.000 plantas de 42 especies distintas. La infraestructura, que generó grandes expectativas, tenía que completarse con equipamientos para uso deportivo.

La idea era llenar el monte del Cerro del Toro de turismo y de vida. Que se convirtiese en un espacio para disfrutar de la naturaleza a apenas unos kilómetros de distancia del centro de la ciudad. La otra pata del proyecto era la construcción de un museo geominero que llevó a cabo el Ayuntamiento motrileño en las antiguas minas reales de la zona, también en el Cerro del Toro. Ese museo municipal, en el que se invirtió más de un millón de euros, también está cerrado. Pero ese es otro capítulo.

Pendiente de reunión

Volviendo al problema de la gestión del parque, el propio teniente alcalde de Urbanismo y Medio Ambiente del Ayuntamiento de Motril, el andalucista Antonio Escámez, asume que urge una solución para dar sentido de una vez por todas a esa infraestructura. Escámez reconoce que al parque se le han 'echado' ya más de medio millón en arreglos sobre la inversión original. «La Junta lo ha arreglado tres veces ya por lo menos. Desde el Ayuntamiento no lo recepcionamos y lo hacen polvo los vándalos. Arreglo sobre arreglo», asume Escámez, consciente de que es hora de cortar ese bucle.

Asegura que el tema preocupa al equipo de gobierno y que pretenden llegar ya a un acuerdo de gestión para rentabilizar esa inversión, que empiece a generar recursos y, sobre todo, a servir para algo a los motrileños. Escámez asegura a IDEAL que el tema lo va a poner sobre la mesa en la próxima reunión que tiene ya fijada en la consejería de Medio Ambiente.

«Hay que definir ya una figura de gestión, lo que queremos es que haya gente que quiera usarlo y adjudicarlo a empresas para que lo llenen de actividades y a la vez asuman los gastos de mantenimiento que no podría afrontar el Ayuntamiento», concluye.