Una nueva llegada masiva de migrantes a Motril obliga a reabrir el 'viejo' centro de acogida

Llegada de más de un centenar de inmigrantes a Motril./PEPE MARÍN
Llegada de más de un centenar de inmigrantes a Motril. / PEPE MARÍN

Al Puerto llegaron también los cuerpos sin vida de cuatro varones y una mujer que murieron ahogados al pinchar la barca neumática en la que viajaban

LAURA UBAGO

Al filo de la medianoche llegaba al Puerto de Motril el barco Polimnia, de Salvamento Marítimo. Un dispositivo de medio centenar de personas esperaba en tierra a los 102 inmigrantes rescatados en el mar en dos pateras y desembarcaba los cuerpos sin vida de cinco personas, cuatro varones y una mujer. Se ahogaron en el Mediterráneo cuando trataban de llegar a Europa a bordo de un barco que no resistió la travesía. La neumática se pinchó a 62 millas al sur de Alborán y las 56 personas que iban a bordo cayeron al agua. Cinco de ellos fueron hallados ya sin vida y enredados en cuerdas, probablemente de la misma embarcación a la que se subieron para intentar llegar al primer mundo.

Las caras de los miembros de la tripulación del Polimnia reflejaban anoche el esfuerzo de la jornada. En su barco habían viajado juntas la vida y la muerte. Cinco cadávares junto a 102 personas, entre ellos 17 mujeres y dos menores. Hacía años que no llegaban tantos cadáveres al puerto de Motril.

Los efectivos de Salvamento Marítimo habían estado buscando pateras desde por la mañana, como tantos otros días atrás. En total, ayer se rescató en el mar a 500 personas que viajaron a diferentes puertos andaluces.

Al Puerto de Motril llegaron los supervivientes del naufragio de una de esas barcas hinchables que ayer se lanzó al mar para tatar de llegar a Europa. El avión Helimer 207, que participó ayer en la búsqueda, fue el primero en localizar el naufragio. Desde el aire lanzó una barca de salvamento hinchable a la que se subieron los 51 náufragos que permanecían con vida agarrados como podían a los restos de la patera. Esa misma barca amarilla, ya desinflada, llegaba al Puerto de Motril junto a los cuerpos sin vida y los otros 51 rescatados.

Además, el barco Polimnia había seguido buscando otra patera en el mar de Alborán de la que rescató a 51 personas más. Con el centenar de personas, y los cinco cuerpos a bordo, emprendieron el camino hacia Motril.

Sin mantas

El dispositivo desplegado anoche era más numeroso de lo habitual. Un grupo de agentes de Policía Nacional se encargaba de atender a los migrantes que bajaban del barco vestidos con monos blancos, probablemente para tratar de mitigar la hipotermia que sufrían la mayoría tras haber pasado horas en el mar. El personal de Salvamento Marítimo de Motril tuvo que ir a por mantas para reabastecer el barco Polimnia, que se había quedado sin ninguna tras esta última jornada.

«Estamos a 'full'», se decían entre compañeros los rescatadores del mar. Apenas una hora después de haber llegado a Motril, el Polimnia emprendía de nuevo viaje, presumiblemente a Almería, donde tiene su base. De hecho, esta embarcación es más grande de lo habitual y tuvo que atracar en otra zona del puerto.

Reabierto el viejo CATE

La llegada de este nuevo centenar de migrantes rescatados en el mar obligaba a reabrir el viejo CATE (Centro de Atención y Detención), en el que estaba previsto iniciar unas obras de remodelación mientras que estuviera operativo el campamento montado por la Unidad Militar de Emergencias. Sin embargo, estas tiendas militares ya están a tope de su capacidad, tras la llegada de 241 personas el pasado lunes y a los que no se liberará hasta pasadas las 72 horas. 353 personas están alojadas en el Puerto de Motril en una oleada de inmigración sin precedentes. La jornada del miércoles se saldó con el rescate de 501 personas y cinco cadáveres en las costas andaluzas tras los rescates en en el Estrecho y el Mar de Alborán.

Fotos

Vídeos