El Descendimiento de Almuñécar no visita su barrio por la lluvia

Caras tristes tras conocer la noticia de que no salían a la calle. /JAVIER YÁÑEZ
Caras tristes tras conocer la noticia de que no salían a la calle. / JAVIER YÁÑEZ

A causa de lluvia la cofradía dormirá esta noche en la parroquia, lejos de la Capilla de San Miguel

Almuñécar

No pudo ser. Los hermanos del Descendimiento y Alba se han quedado a escasos metros de pisar la calle. Aunque los ánimos permanecían intactos tras el triste regreso del Perdón, la estación de penitencia ha acabado antes de lo previsto.

Conforme se abrían las puertas de la Parroquia de la Encarnación y el cortejo se adelantaba al trono, la lluvia ha hecho acto de presencia, y ha obligado a tocar retirada.

Las lágrimas de los horquilleros no se han hecho esperar, uniéndose a la pena del Perdón, que aún aguardaba en el interior del templo.

Tras un año de intenso trabajo, desvelos e ilusión por mostrar al pueblo de Almuñécar sus novedades, los hermanos del Descendimiento deberán aguardar un año para recorrer las calles de la ciudad.

Familia, tradición y vecinos 'de toda la vida' se dan cita en la Cofradía del Descendimiento y Santa María del Alba. Los hermanos tenían prepradas novedades significativas como la nueva corona de la Virgen que se iba a convertir en el centro de todas las miradas.

Descendimiento y Alba es la única cofradía de este Miércoles Santo que no iba a regresar al templo de donde salió, ya que se encierra en la Capilla de San Miguel, pero, esta vez, no ha llegado ni a salir.

La fundó un grupo de amigos el 13 de mayo de 1993. En un primer momento, tenían la idea de llevar al Barrio del Castillo esa carencia de imágenes. Tras formalizar la cofradía, pidieron al artista Miguel Zúñiga realizar la talla. Ya en el 95, tras ser apadrinada por el Nazareno y la Dolores, fue bendecida en el Castillo. La figura del descendimiento llegó en el 99 y se añadió al trono.