Kandy García, la 'abuelita mochilera' de Motril que conquistó el Chester de Risto Mejide

Kandy García Santos posa con su libro y unas guías de viajes en su casa de Carchuna /JAVIER MARTÍN
Kandy García Santos posa con su libro y unas guías de viajes en su casa de Carchuna / JAVIER MARTÍN

A sus 83 años asegura que está «aquí para vivir la vida intensamente», dijo en el programa de Cuatro

MERCEDES NAVARRETE

Kandy García, la 'abuelita mochilera' de Motril, apareció este domingo por sorpresa en el 'Chester' de Risto Mejide, junto a Jesús Calleja. La espontaneidad y las ganas de vivir que transmitió Kandy, de 83 años, enamoraron a una audiencia que se quedó alucinada con sus aventuras. En IDEAL, hemos rescatado este reportaje que publicamos hace tres años, cuando conocimos a la aventurera.

«Al igual que tú trabajé de sol a sol cuando hizo falta, a veces sin distinguir entre días festivos y laborables, en ocasiones hasta el hastío o la extenuación, vamos como cualquier hijo de vecino que sin fortuna propia tiene que sacar adelante a su familia, ¿qué voy a contarte que no sepas a ese respecto?». Así resume la abogada motrileña Kandy García cómo era su vida antes de una jubilación que le liberó del estrés para siempre. En 2001, con 66 años, esta experta en Penal y Civil, dejó atrás los pleitos, los juzgados, las querellas, las escrituras y las jornadas maratonianas de trabajo. Colgó para siempre la toga y la cambió por una mochila con la que ha abierto la etapa más apasionante de su vida recorriendo el mundo.

El primer año de jubilada, Kandy dio una vuelta completa al globo. Estuvo nueve meses seguidos completando una ruta que comenzó en Argentina y acabó en La India. Pero lejos de calmar su espíritu viajero, la vuelta al mundo no hizo sino aumentar sus ganas de conocer nuevos lugares... y desde entonces no ha parado de hacerlo. Kandy lleva 14 años recorriendo el mundo con la única compañía de su mochila.

«Los abogados no nos jubilamos, yo podía haber seguido trabajando porque además me encantaba mi profesión, pero la verdad es que estaba ya loca por olvidarme de los papeles, levantarme sin reloj y tener todo el tiempo del mundo para viajar. De verdad, con esta vida flipo», explica con una enorme sonrisa y enfatizando la última palabra.

A sus 83 años, Kandy sale de su casa en primera línea de la playa de Carchuna y se va a La India o a Tailandia con más facilidad que el que sale a Motril a tomarse unas cervezas. Toda Suramérica, Estados Unidos, Nueva Zelanda, Australia, China, Indonesia, Nepal, India, Turquía, Emiratos Árabes, Jordania, Israel... Kandy ha paseado ya su mochila por más de 67 países y sólo se le resiste, por el momento, el corazón del continente africano. A sus favoritos, siempre vuelve. «En la India he estado más de diez veces, conozco el país de punta a punta, porque no tiene nada que ver el norte con el sur», explica la viajera, que ya está preparando su mochila para volver en breve a Tailandia.

«Voy a Nueva Delhi y acabo en Sri Lanka, me quedo más o menos días en un destino según me apetece o cambio la ruta sobre la marcha. Es una maravilla, la gente tiene que aprender a sacarle jugo a los viajes»

Kandy insiste en que no es turista sino viajera, «es muy distinto». Siempre sale de casa sin billete de vuelta y se va moviendo allá donde le apetece, donde el viaje y las experiencias le lleven. «Voy a Nueva Delhi y acabo en Sri Lanka, me quedo más o menos días en un destino según me apetece o cambio la ruta sobre la marcha. Es una maravilla, la gente tiene que aprender a sacarle jugo a los viajes», cuenta Kandy en casa de Carchuna. Su look delata que es una ciudadana del mundo: El collar de Tailandia, el tercer ojo de la India...

Un libro para su nieta

Desde que comenzó sus aventuras, Kandy tomaba apuntes para dejarle a su nieta –que hoy tiene seis años– todas las recomendaciones de los sitios por los que pasaba. Y como pensó que igual «esas notas manuscritas no las iba a entender» la pequeña, se animó a plasmarlas en un libro titulado 'Abuelita mochilera' que se publicó en 2009 y ha sido todo un éxito de ventas. Kandy tiene además un blog, llamado como el libro, en el que relata sus viajes y se ha convertido en un referente nacional del envejecimiento activo, gracias a su rebosante salud, inquietud y vitalidad.

Esta 'abuelita mochilera' no se cansa de animar a los demás abuelos de España a que salgan de casa y disfruten de su jubilación «que puede ser una de las mejores etapas de la vida, si se goza de salud y movilidad». «Si no pueden correr, caminen pero no se queden en casa», invita Kandy. Y si alguno tiene reparos o miedos a la hora de viajar fuera de España, que la llamen que ella se apunta a hacerles de guía. «Por supuesto, inmediatamente les acompaño, tardo diez minutos en hacer la mochila», señala con convencimiento.

Y es que, aunque prefiere viajar sola, Kandy no tiene problemas en acompañar a los que le han pedido ayuda a través del blog, por ejemplo un grupo de mayores de la Costa, a los que en breve, guiará de forma altruista por Tailandia. «Un viaje organizado, con un autobús que te lleva, te trae y te espera en la puerta del hotel para mi no es viajar», opina. Y tampoco acepta –salvo en los casos dramáticos– que el dinero sea la excusa para quedarse en casa. Según esta experta, si hacer turismo es caro, viajar no lo es tanto y con el sueldo de un jubilado se puede recorrer el mundo. «Los vuelos son lo único caro. 600 euros sí hay que ahorrarlos, con una pensión de unos mil euros tardas unos meses. Pero por lo demás, un hotel en Tailandia, por ejemplo, me cuesta 20 euros y un mes en un apartamento 150, comer es baratísimo. Otro ejemplo, Isla Mauricio tiene fama de carísimo, puedes verla en hoteles de 600 euros la noche pero yo encontré un hosteling maravilloso y superbarato», relata. Ella lo tiene claro: «Yo salgo de España y ahorro».

«No aguanto más de seis meses fuera sin verla»

Además asegura que viajar es la mejor receta contra la intolerancia y que mezclándose con la gente nativa del país donde se encuentre, saboreando sus platos, metiéndose en sus casas, es la más feliz del mundo. Kandy es viuda y su única familia son su hijo –que no sólo la anima a seguir viajando sino que se preocupa si tarda más de unos meses en coger la mochila– y su nieta, que es el único motivo por el que últimamente 'acorta' sus viajes. «No aguanto más de seis meses fuera sin verla», admite Kandy que, como toda abuela, pierde la cabeza con su nieta, que además ya apunta maneras como viajera. «Me dice, 'Abucaqui ¿cuando me vas a llevar a la India, prometo no llevar muchos vestidos?», cuenta divertida.

«Viajar me ha cambiado la vida, aprendes a no darle importancia a muchas cosas como lo material», concluye la abuelita viajera. Si tuviera que recomendar un destino, se decanta por Perú. Y si le preguntas un sitio para volver, sin duda elige La India. Y por supuesto, también hace patria: «España es única, no hay un país en el mundo tan pequeñito que tenga estos contrastes, esos paisajes tan diferentes».

 

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