Hallan un vertedero de neumáticos en pleno monte en Salobreña

Neumáticos, algunos de un tamaño mayor que el habitual que llevan los turismos, en el paraje de Lobres. /Javier Martín
Neumáticos, algunos de un tamaño mayor que el habitual que llevan los turismos, en el paraje de Lobres. / Javier Martín

El año pasado voluntarios sacaron 800 ruedas de los acantilados de Castell, un caso flagrante. El Seprona advierte que realizará apostaderos para buscar a los autores

Mercedes Navarrete
MERCEDES NAVARRETE

¿Quién o quiénes están convirtiendo los parajes naturales de la Costa en vertederos ilegales de neumáticos? La aparición de ruedas en pleno monte de Salobreña, a la salida de la localidad Lobres, por encima de la cota 100, vuelve a dejar en el aire esta pregunta. IDEAL ha podido contar al menos 70 neumáticos en este paraje, un terraplén que se ve desde la carretera, donde las ruedas, previsiblemente arrojadas desde una cota más alta, han quedado esparcidas en pleno monte, incluso algunas se dentro de fincas privadas.

Los neumáticos arrojados a este particular vertedero tienen distintos tamaños y nadie –salvo el culpable– sabe cómo han llegado hasta ahí ni cuanto tiempo llevan. La voz de alarma la dio en las redes sociales un guía de la patrulla de rescate canina de Protección Civil de Motril, que suele entrenar a los perros en este paraje. Su mensaje también ha puesto en alerta al proyecto ambiental Ecopuertos, la organización que el pasado mes de mayo puso en marcha una gran operación con voluntarios y un sistema de poleas y tirolinas que logró recuperar más de 800 neumáticos que llevaban años abandonados en los acantilados de Castell de Ferro.

Fuentes de la Guardia Civil han explicado que tras recibir llamadas ciudadas alertando de la existencia del vertedero en el paraje de Salobreña y las imágenes que les trasladó IDEAL, la patrulla del Seprona de la Guardia Civil de Motril estuvo ayer inspeccionando este punto de la cota 100 convertido en un vertedero. Sin embargo, los agentes «no han podido abrir diligencias» ya que, según señalan, no tienen ni números de serie, ni datos que puedan darles alguna pista sobre el autor. No obstante, la Guardia Civil ha señalado que las patrullas del Seprona van a intensificar la vigilancia a través apostaderos en la zona, por si al culpable se le ocurriera volver al escenario del 'crimen' ambiental.

Además han trasladado la información al Ayuntamiento de Salobreña para que valore si los servicios municipales pueden hacerse cargo de la retirada de las ruedas. A los agentes de la Guardia Civil les llamó la atención la «particularidad» de que en este caso hay ruedas de mayor tamaño de las que utilizan los turismos convenciones.

Difícil, no imposible

En cuanto al caso de los acantilados de Castell, los voluntarios de Ecopuertos que lograron recuperar más de 800 ruedas tras intensas jornadas de trabajo sí pudieron recabar información que trasladaron al Seprona –en este caso sí había números de serie, aunque en muchos casos se trataba de ruedas muy antiguos– pero tampoco se han logrado abrir diligencias por el momento. Pero Ecopuertos no piensa cejar en el empeño.

«Es muy difícil pero no imposible, en Málaga se consiguió y finalmente se descubrió una trama de nuemáticos importados ilegalmente de Alemania», explica Enrique Montero, responsable del proyecto ambiental Ecopuertos que sigue trabajando en coordinación con el Seprona de Málaga y Granada y con responsables del sistemas de gestión integrado de neumáticos Signus. La organización ambiental mantiene su particular cruzada contra estos vertidos y anima a la ciudadanía a colaborar pasándoles información y denunciando si ven puntos similares en la Costa granadina.