Fallece un hombre de 63 años en plena calle en Motril a pesar de los intentos de reanimación

La Policía Local también acudió al lugar de los hechos/JAVIER MARTÍN
La Policía Local también acudió al lugar de los hechos / JAVIER MARTÍN

Un bombero que pasaba por la zona trató de salvarle la vida

REBECA ALCÁNTARAMotril

Un hombre de 63 años ha fallecido en plena calle de Motril, a pesar de los esfuerzos por salvarle la vida. Un bombero que pasaba por la zona realizó las primeras maniobras de reanimación. «Aunque no pudimos salvar su vida, si se os da la misma situación que a mí, no dudéis, podemos hacer mucho ante una parada cardiaca», dijo el agente.

La teniente de alcalde de Seguridad Ciudadana, María Ángeles Escámez, informó de que el pasado sábado sobre las 12.30 horas del mediodía, Fernando Cardona, un bombero que transitaba por la calle Mercado Alto observó a un hombre tirado en el suelo. Rápidamente se acercó para ayudar mientras llegaba una dotación de la Policía Local que procedió a cortar el tráfico rodado para desarrollar el habitual dispositivo en situaciones similares. 

Los agentes procedieron a colocar al ciudadano en posición lateral de seguridad. No obstante, el bombero aseguró que que al hombre «se le veían signos inequívocos de que esta sufriendo una parada carpió respiratoria, pues estaba con la piel morada y muy fría».

Los agentes de la Policía Local y efectivos sanitarios comprobaron que se trataba de un hombre de 63 de añoscon numerosos antecedentes por problemas cardíacos: había sufrido un infarto en 2016, tenía mal dos arterias y además era diabético.

María Ángeles Escámez subrayó que «a pesar de todos los esfuerzos realizados, desgraciadamente no se pudo salvar la vida de este ciudadano, pero dentro del tremendo drama que supone el fallecimiento de una persona, sí podemos aprender y poner en valor la intervención humana y solidaria de este bombero motrileño que no dudó en poner en práctica su conocimiento en reanimación cardiopulmonar», precisamente, tras la experiencia vivida, el bombero comentaba, «esta es la segunda vez que se me presenta una situación así, en la primera tuve que asistir a un compañero de Almuñécar que sufrió un infarto, pero hubo más suerte, y hace su vida diaria con normalidad, esta vez, lamentablemente no ha podido ser y el desenlace ha sido el peor, pero os animo a que nunca dudéis en ayudar, pues son maniobras que todos podemos realizar sin problema a ningún error o tipo de consecuencia legal».

Escámez, para terminar, reiteró su agradecimiento «a la imprescindible colaboración ciudadana, a las fuerzas locales de seguridad por su trabajo, a los servicios sanitarios actuantes, así como al bombero motrileño, Fernando Cardona, que actuó en el primer instante con toda su voluntad y conocimientos, en el intento de salvar una vida humana».