La estatua del Cardenal Belluga recupera la cabeza

Un trabajador da los últimos retoques a la estatua, tras colocar la cabeza/JAVIER MARTÍN
Un trabajador da los últimos retoques a la estatua, tras colocar la cabeza / JAVIER MARTÍN

Los operarios han colocado esta mañana la parte de la figura que se desprendió hace tres semanas

Rebeca Alcántara
REBECA ALCÁNTARAMotril

Tres semanas ha tardado la estatua del Cardenal Belluga en recuperar la cabeza. El pasado 20 de marzo la testa de la escultura se desprendía de repente y caía al suelo. La Policía fue la encargada de custodiarla hasta que se hizo cargo de ella Patrimonio y Cultura para buscar a una empresa de restauración. Esta misma mañana, algunos días después de lo previsto, varios operarios se encargaban de volver a colocar la cabeza en su sitio.

El paso del tiempo y los efectos adversos de la climatología fueron los causantes del desprendimiento de esta parte de la figura del cardenal. La empresa granadina Tarma ha sido la encargada de reparar aquellas partes del rostro que se desprendieron, pero que afortunadamente se pudieron recuperar de forma inmediata.

Lo primero que se hizo fue volver a pegar estos fragmentos, pero también se ha realizado un proceso de limpieza y se han sellado todas las fisuras. Además, se ha aplicado un producto «hidrofugante» que impide que el agua entre y dañe la estructura.

También se ha reforzado la colocación sobre el resto del cuerpo, con la instalación un perno de acero en el que se enroscará la cabeza, así se confía en que no vuelva a repetirse un accidente similar..

La figura del Cardenal Belluga tiene setenta años de antigüedad, data de 1948. Este es uno de los motivos que puede estar detrás de la rotura, junto al material del que está fabricada y el hecho de que esté a la intemperie y sufra, por tanto, la influencia de agentes exteriores como la lluvia o el viento ha causado este desenlace.

La última vez que se restauró la estatua fue en 1994, es decir, hace 25 años. En aquella ocasión, aprovechando que se iba a cambiar el emplazamiento, para arreglar todos aquellos desperfectos que se detectaron. Años más tardes, con la anterior corporación municipal se solicitó una subvención para una nueva intervención, pero esta no fue concedida.