'La Esperanza' lleva la alegría al motrileño Camino de las Cañas

Las mantillas ante el paso de la Virgen de la Esperanza, en la puerta de su Casa Hermandad. /Javier Martín
Las mantillas ante el paso de la Virgen de la Esperanza, en la puerta de su Casa Hermandad. / Javier Martín

El paso de misterio de Nuestro Padre Jesús Nazareno se ha puesto este año en la calle a costal, como gran novedad

Mercedes Navarrete
MERCEDES NAVARRETE

El Camino de las Cañas ha vuelto a convertirse a última hora de esta tarde de Jueves Santo en un mar de cabezas que anhelaban la salida de Nuestro Padre Jesús Nazareno y María Santísima de la Esperanza. La emoción ha marcado así la puesta en la calle de uno de los mayores cortejos de la Semana Santa motrileña, con 150 nazarenos.

«Aquí hay mucha ilusión, mucho trabajo, muchos cofrades que viven fuera de Motril y que vienen expresamente porque para ellos este Jueves Santo es una fecha sagrada», explicaba poco antes de la salida su emocionada hermana mayor, María del Carmen Ferrer. Si algo persigue y logra con creces la cofradía es que su Virgen sea un paso que inspire alegría y esperanza. Por eso han vuelto a sonar marchas alegres para la Virgen y hasta piropos de «¡guapa!» en el Camino de las Cañas.

La emblemática cofradía motrileña sale este año con una novedad importante ya que el misterio ha cambiado su forma de trabajadera a costal, estrenando una parihuela realizada en madera. El paso del Cristo motrileño ha adoptado así un estilo sevillano mientras la Virgen sigue siendo portada a hombros por su dos cuadrillas de costaleros y costaleras.

La salida y la vuelta a su Casa de Hermandad caminando entre una multitud son los más emotivos de un recorrido que este año recupera el p por la Puerta de Granada, un emblemático punto donde se concentran los entendidos de la Semana Santa motrileña, para admirar el buen hacer costalero.

El Nazareno estrena también este año túnica morada, cordón y cíngulo tipo calabrote realizado en cordón de oro de 12 milímetros de diámetro, según destacan en la Cofradía, que también ha puesto en la calle un nuevo estandarte corporativo.

La Agrupación Musical Salud de Alcalá acompaña al Nazareno mientras la banda de música Mi bemol de Ítrabo sigue los pasos de la Virgen.