Cuatro barcos limpian por primera vez el mar de todas las playas de la Costa Tropical

El barco 'depuradura' que está limpiando Motril./JAVIER MARTÍN
El barco 'depuradura' que está limpiando Motril. / JAVIER MARTÍN

Tras la alerta creada por una mancha en Salobreña se ha organizado un dispositivo para quitar la basura del agua

R. ALCÁNTARA Y L. UBAGOMOTRIL

Los municipios de la Costa Tropical se han propuesto, este verano, tener el mar más limpio que nunca. Pero claro, ya lo advierten, no es una piscina y a veces es difícil localizar la mugre y sobre todo saber a quién pertenece. Una flota de cuatro barcos barre el litoral a diario en busca de suciedad para sacarla a la arena y para tranquilizar a los visitantes que se han convertido en 'cazadores' de basura flotante.

Una mancha marrón alertó a los bañistas de Salobreña y se creó un gabinete de crisis. Los vecinos y turistas le hacían fotos con el móvil e intentaban localizarla e inmortalizarla. El Ayuntamiento salobreñero junto con la Mancomunidad organizaron un plan para tener el mar limpio y recurrieron a un barco específico que nunca había pisado el litoral granadino. Se trata de un buque actúa como una depuradora. Absorbe el agua con mugre, la filtra, almacena la suciedad y vuelve a soltar el agua, ya limpia, al mar. Con este sistema, la embarcación está limpiando desde el domingo entre Motril y Salobreña. Eso sí, por ahora la capa que se ha ido eliminando tiene apariencia de microalgas. Ni rastro por el momento del supuesto vertido de origen desconocido que había dado tanto que hablar.

El presidente de la Mancomunidad, Sergio García Alabarce, explica que se pensó también fletar un barco más pequeño y limpiar el resto del litoral, ya que se había activado este dispositivo especial. Según apunta, es la primera vez que los municipios más pequeños cuentan con este servicio, antes reservado solo a Motril, Salobreña y Almuñécar.

Ahora gracias al barco grande se limpian en profundidad Motril y Salobreña –donde se supone que está el problema del vertido– y con el barco pequeño, se repasan Carchuna y Calahonda, Castell de Ferro, La Mamola, Los Yesos, La Rábita y El Pozuelo, pueblos que nunca habían podido asumir el gasto que conlleva un barco para limpiar el mar.

Torrenueva –volcados siempre con su playa– tiene barco propio y Almuñécar contrata otro para tener su mar como un espejo. En total, cuatro embarcaciones repasan la Costa limpiando la basura, y por primera vez que repasa entera.

«No tenía lógica que no limpiásemos el litoral entero. Además, hay que cuidar a los pueblos más pequeños porque el mantenimiento de las playas es algo costoso, así que creo que este barco limpiaplayas para los municipios de la Costa se mantendrá ya como tradición todos los veranos», expone Sergio García Alabarce.

Antes, tan solo se limpiaban las aguas de Salobreña, Almuñécar y Motril y llegó un momento en el que se complicó prestar este servicio porque la normativa cambió y deben llevarlo un patrón y un marinero. Por ejemplo, las playas motrileñas fletaban un barquito con los trabajadores de Limdeco –empresa de limpieza– y tuvieron que dejarlo amarrado porque buscar una empresa externa ya era más costoso.

Por el momento, la nata que han ido recogiendo del mar está formada aparentemente por microalgas. El patrón del barco de Salobreña indica que ellos no han analizado ninguna muestra, pero por su experiencia de varios años realizando esta labor, señala que todo apunta a que se trata de algas, aunque afirma que hay una gran cantidad. Sea lo que sea, lo que sí es cierto es que los bañistas agradecen mucho la presencia del barco.

Así se lo hacen saber los turistas a los trabajadores. Cuando esta depuradora flotante pasa por la orilla, no son pocas las personas que aprovechan para mostrar su satisfacción con que «por fin» se esté limpiando el mar y puedan disfrutar de los días de playa sin ninguna preocupación.

La embarcación, además de la nata, también se lleva consigo residuos sólidos y las medusas que se cruzan a su paso. La diferencia con otro tipo de barcos de limpieza más pequeños, es que mientras que esos disipan una suciedad que vuelve a aparecer un rato después, este novedoso barco la elimina. «Si aparece otra mancha, es nueva, porque la mugre que se absorbe ya no puede volver. Sin embargo, otros barcos lo que hacen es mandarla al fondo, no eliminarla, y al final regresa a la superficie», precisa el patrón.

La prioridad es deshacerse de aquella suciedad que es molesta para los bañistas. Por eso, lo primero que hacen es pasar por la orilla para que los turistas puedan disfrutar de su día de playa con los menos inconvenientes posibles. Lo harán, al menos, durante todo el mes de agosto, que es el periodo para el que se ha contratado. La operación se repite varias veces a lo largo del día y así consiguen que resulte mucho más apetecible darse un chapuzón.

El barco está preparado para recoger hasta 1,2 toneladas de suciedad en flotación y otra tonelada de sólidos, aunque por el momento las cantidades que se están recogiendo en nuestra Costa son mucho menores.

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