Los hoteles de la Costa Tropical rebajan a mínimos el turismo de Imserso y apuestan por los nórdicos para salvar el invierno

Turistas europeos frente a una tienda de recuerdos de Almuñécar. /Javier Martín
Turistas europeos frente a una tienda de recuerdos de Almuñécar. / Javier Martín

Los grandes hoteles renuncian al programa de vacaciones sociales y se centran en los clientes europeos, que pagan el doble

Mercedes Navarrete
MERCEDES NAVARRETE

Durante años, los grupos de jubilados nacionales del Imserso, el programa de vacaciones sociales del Gobierno, han sido el gran colchón que permitía a los hoteles de Almuñécar salvar la temporada baja y no tener que echar el cierre durante esos meses en los que los destinos de sol y playa lo pasan mal. Pero en este invierno que se avecina, el colchón será más finito que nunca. Los grandes hoteles de la Costa Tropical han superado su dependencia del Imserso y este año la cifra de jubilados nacionales de este programa que llegarán a Almuñécar será la más reducida en una década. Concretamente, según la previsión del Ministerio, serán 8.137 jubilados nacionales los que disfrutarán de estancias en hoteles de Almuñécar con este programa social, mientras que otros años han llegado a superarse los 11.000 visitantes, repartidos entre los meses de octubre y mayo.

En la temporada 2015-2016 fueron 10.650 los beneficiarios del programa que estuvieron en Almuñécar y desde entonces las cifras han ido a la baja. Pero que lleguen menos turistas de Imserso –con todo el cariño que en Almuñécar le tienen a este programa– es una buena noticia para los hoteles. Significa que pueden permitirse el lujo de no vender barato porque tienen otros clientes que les pagan más.

Y es que la falta de rentabilidad para los establecimientos es el gran handicap de este programa que permite a los jubilados nacionales viajar a precios muy económicos. Los hoteles ingresan unos 20 euros por noche en régimen de pensión completa, IVA incluido, por cliente del Imserso, una cifra que está en los límites de la rentabilidad.

Por eso este año en Almuñécar la mayoría de los grandes cuatro estrellas han dejado de trabajar con esta operación o han reducido las estancias a los meses más duros, como enero. «El resumen es que el sector turístico de la Costa Tropical está apostando por la rentabilidad en lugar de por la ocupación», valora el presidente de la Asociación de Hoteleros de la Costa Tropical y director del hotel Albaycín del Mar de Almuñécar, Jesús Megías.

Los hoteleros consultados coinciden en señalar que es imposible adaptar el producto a los precios que paga el Imserso sin bajar la calidad, que por otra parte es lo que no pueden hacer bajo ningún concepto si quieren contentar al cliente europeo de largas estancias que coincide en esa época en el hotel. Y los números no salen.

Mejor 40 que 100

A los hoteles les sale más rentable así atender a 40 clientes nórdicos que a 100 nacionales de este programa de vacaciones. Y por ese modelo están apostando. «Los clientes 'senior' de larga estancia ingleses o escandinavos pagan hasta un 70% más que los del Imserso», indica Jesús Megías, que en este sentido reclama al Gobierno una revisión al alza de los precios que perciben los hoteles que participan en ese programa.

Por el momento, en la Costa Tropical solo hay dos hoteles más pequeños de Almuñécar, Toboso y Carmen, que están recibiendo a visitantes con el programa Imserso, en este caso jubilados del País Vasco. En dos semanas se sumarán el Bahía Tropical, de cuatro estrellas, que recibirá grupos de 100 y ya a partir del mes de enero el Victoria Playa y Cotobro, con 100 clientes cada nueve días en cada establecimiento. No participan otros hoteles, como el Almuñécar Playa, que en otros años también han llegado a trabajar con esta operación y que ahora está cerrado en noviembre. Los hoteles que se mantienen como el Victoria, han acotado mucho más las estancias de estos grupos, que otros años se habían alargado hasta mayo.

Buenos resultados

«Es que como está planteado trabajar con el Imserso no es rentable, sencillamente. Nosotros probablemente es el último año que lo hagamos», comenta el director del Victoria Playa, José Andrés Fernández.

Mientras que los años más duros de la crisis, el Imserso ha sido una tabla a la que aferrarse, los hoteles más grandes se pueden permitir ahora el 'lujo' de soltar este colchón gracias a los buenos resultados que les están dando las larga estancias de los turistas europeos, principalmente escandinavos e ingleses, para salvar el invierno.

La conexión de málaga

Almuñécar vive un idilio con los nórdicos y basta dar un paseo cualquier mañana para ver a estos visitantes en las terrazas de la plaza del Ayuntamiento, las playas, los monumentos, jugando a la petanca o practicando deportes como la 'marcha nórdica'.

«Estamos al 75% de ocupación y hasta mediados de noviembre aguantamos estas buenas cifras gracias a los clientes escandinavos», comenta José Andrés Fernández. «El aeropuerto de Málaga está trayendo más operaciones. Hace unos diez días hemos estado en Suecia, Noruega y Dinamarca haciendo promoción y tenemos operaciones nuevas y de calado. Ya no solo vienen suecos, también finlandeses, noruegos y daneses», se congratula Fernández.

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En la misma línea, el director del Hotel Helios de Almuñécar, Matías Hidalgo indica que la 'foto' del año está resultando excelente para su establecimiento. «Hemos cerrado octubre con un 92% y en noviembre estamos por encima del 90%. Lo estamos apostando todo a nuestra reputación online. Tenemos un 9 en Booking y eso nos vale más que una cuarta estrella. También hemos invertido mucho en mejorar las instalaciones y en mantener la herencia de nórdicos y fidelizar clientes. Tenemos un 20% de venta directa», cuenta.

La estrategia

En el Helios tienen clarísima su estrategia de posicionamiento: en verano, turista nacional y en temporada baja lo apuestan todo al cliente nórdico e inglés 'over fifty', «que genera en el hotel un ambiente internacional muy agradable». Y los resultados acompañan. En dos años, han incrementado un 50% su cuenta de resultados.

También desde la administración local ven con buenos ojos la 'internacionalización' del turista de temporada baja en Almuñécar. «Es una buena noticia», resume el concejal de Turismo de Almuñécar, Rafael Caballero, que apunta a que en los últimos años los porcentajes se han invertido y mientras antes el 60% de los que acudía a la oficina de turismo en temporada baja eran nacionales ahora son ya franceses y nórdicos.

El presidente de los hoteleros lo tiene clarísimo: «La única forma de romper la estacionalidad es incrementar la promoción en los países escandinavos». De ahí que mantenga firme su particular batalla para que el ayuntamiento rebaje un 50% el IBI a los hoteles –pagan hasta 100.000 euros anuales– para poder destinar este dinero a promoción. «Con esos 50.000 euros anuales podríamos contratar comerciales para los países nórdicos, incluso invertir en campañas específicas para atraer al turista de cercanía los fines de semana. Si la administración local nos apoyara mejoraríamos los resultados del destino», concluye.

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