El mercado de Motril se queda sin almejas andaluzas, afectadas por toxinas

Puesto de pescado del mercado motrileño. /Javier Martín
Puesto de pescado del mercado motrileño. / Javier Martín

El parón está afectando a los comerciantes motrileños, que lamentan que en pleno verano estos productos se encarezcan

Dar una vuelta por el mercado municipal de Motril en busca de chirlas o coquinas a buen precio se ha convertido en una tarea complicada en plena época estival. La razón es que no se pueden capturar debido a un incremento significativo del nivel de toxinas PSP y DSP en estos moluscos y otras especies como el bolo, la almeja tonta, el búsano, la cañaílla o la concha fina.

La medida, que está afectando a casi todo el litoral del mediterráneo andaluz, ha sido puesta en marcha por la Consejería de Agricultura, Pesca y Desarrollo Rural de la Junta de Andalucía, que desde hace dos semanas consecutivas mantiene cerrados los caladeros de moluscos bivalvos.

Según ha explicado Ignacio López, Patrón Mayor de la Cofradía de Pescadores de Motril, a los pescadores de la Costa no les afecta la medida porque esta zona «no está abierta al marisqueo, solo al mejillón», cuenta.

«Para poder pescar estas especies la Junta de Andalucía tiene que aprobar nuestro plan. Estamos trabajando en ello, pero hay que estudiar si la zona tiene una producción suficiente que compense el coste de su gestión», ha señalado López.

La situación, que amenaza con prolongarse durante buena parte del mes de agosto, es distinta en el caso de los comerciantes motrileños y del resto de la Costa. El parón les está afectando en buena medida y han tenido que buscar otras alternativas que encarecen más los precios de sus productos.

«Ahora vendemos almeja italiana, pero es más cara que la española y esto nos está perjudicando. Los meses de verano, junto con Semana Santa y Navidad, son los más importantes para nosotros«, afirma un comerciante del Mercado Municipal.

En el puesto de pescados y mariscos de los Hermanos Terrón aseguran que estarán parados «el tiempo que haga falta». Pero que esta parada se está notando y es un fenómeno «cada vez más frecuente durante el verano».

Para volver a reabrir los caladeros, tal y como ha explicado el presidente de la Federación de Cofradías de Pescadores de la provincia de Málaga, Miguel Ángel Carmona, se exigen dos analíticas negativas consecutivas. «Esto significa que en el mejor de los casos todavía tendremos que seguir parados una semana o semana y media más», ha destacado el presidente de la Federación de Cofradías.

En ese sentido, Carmona ha reclamado a las administraciones públicas las ayudas si las paradas por toxinas duraban más de 21 días para compensar las pérdidas a los marisqueros. «Ahora eso no sucede», comenta.

Los pescadores de Fuengirola, que están estudiando movilizarse junto con el resto de los puertos de la provincia, le exigen a la Junta de Andalucía una ayuda para al sector. «Esto es un desastre y la Junta no debe mirar hacia otro lado», ha zanjado Miguel Ángel Carmona.

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