Los contenedores de Motril se quedarán esta noche sin recoger: solo habrá servicio en hospital y mercado

Los contendedores se quedarán sin recoger esta noche en Motril/JAVIER MARTÍN
Los contendedores se quedarán sin recoger esta noche en Motril / JAVIER MARTÍN

El conflicto se ha enquistado al ofrecer el Ayuntamiento una solución por vía judicial mientras que los trabajadores insisten en reclamar un arbitraje

Rebeca Alcántara
REBECA ALCÁNTARAMotril

No hubo acuerdo. La semana extra que dieron los trabajadores al Ayuntamiento para intentar llegar a un entendimiento se ha cumplido sin que se haya encontrado una solución. La plantilla de la limpieza de Motril se reunió este lunes en asamblea a las 13.00 horas en el salón de plenos. El encuentro fue tenso, pero la decisión final contundente. Con 65 votos a favor, 17 en contra y cinco en blanco se dijo sí a una huelga indefinida que arrancó a las 22.30 horas.

Juan Francisco Martín, de CC OO, aseguró que el Consistorio les puso una propuesta sobre la mesa veinte minutos antes de la asamblea. «Han tenido diez días y llegan media hora antes y sin apenas ninguna novedad», lamentó. El representante sindical afirmó que el gobierno local sigue hablando de usar la vía judicial para reivindicar la aplicación de la tabla salarial que supondría un incremento de las nóminas de los empleados tanto este año como el próximo. Martín dijo que ir a los tribunales no es una opción que ellos se planteen. Recordó que su última petición fue un arbitraje, algo que desde el Ayuntamiento no han aceptado.

«Ya es una cuestión también de dignidad. Estamos reclamando algo que se firmó en su día», aseveró, al tiempo que dejó claro que no 50 euros al mes como se ha dicho, sino que estarían renunciando, prácticamente, a una paga anual si se hacen las cuentas.

«Vamos a ir a una huelga que no queremos. Nosotros no queríamos llegar a este escenario, pero no nos han dejado otra alternativa», lamentó el representante sindical.

Desde el Ayuntamiento, la concejal de Seguridad Ciudadana y responsable del área de Personal, María Ángeles Escámez, explicó a través de una nota de prensa que la opción del arbitraje no es posible. Indicó que esta figura de solución extrajudicial de conflictos laborales está dirigida «básicamente» a empresas privadas y no a las administraciones públicas.

La que por el momento (y ya han pasado más de tres semanas desde el anuncio) no ha dicho nada sobre esta situación es la alcaldesa del municipio, Flor Almón, que se ha remitido a la responsable de Personal.

La teniente de alcalde indicó que sería la primera vez en «su historia municipal» que el Ayuntamiento aceptase esta opción para disipar un conflicto de este tipo y dijo que en el caso de que aceptara esta propuesta se estaría creando un antecedente de resolución extrajudicial «que conllevaría que ante venideras reclamaciones laborales, tanto las secciones sindicales como los propios interesados se planteasen someter la contienda al arbitraje, al entender que esta vía es más fluida y rápida en el tiempo». Es decir, que podría convertirse en una vía habitual para abordar este tipo de asuntos.

Escámez dijo que para evitar que se produzca este «efecto llamada», desde su área abogan por una solución judicial.

La teniente de alcalde de Seguridad Ciudadana señaló, además, que en el caso de usar un procedimiento arbitral, es decir, si acudir a los tribunales, el proceso podría dilatarse unos seis meses, mientras que si se judicializa serían unos diez meses. «La diferencia, consideramos, no es sustancial ni insalvable, irroga seguridad jurídica, y se evita el precedente-antecedente municipal de resolución de conflictos laborales a través del arbitraje», aseveró. Sin embargo, a los trabajadores esta opción no les convence y apuntan, además, que no saben quién estará al frente del gobierno cuando arranque ese supuesto proceso judicial.

Los representantes sindicales reiteran en que sus teléfonos van a estar abiertos en todo momento. «La huelga es indefinida, pero nuestra disposición a negociar también», aseveraron. Eso sí, no van a aceptar «ningún brindis al sol», después de más de tres semanas intentando lograr un entendimiento.

Juan Francisco Martín insistió en que lo que reclaman es lo que tenían firmado.

Y si los teléfonos de los trabajadores están abiertos las 24 horas, lo mismo afirma María Ángeles Escámez, que reiteró su «disposición sincera» para solventar las diferencias surgidas entre las partes, entendiendo que la propuesta de usar la vía judicial «es conciliadora y asumible». La teniente de alcalde les «rogó» a los trabajadores de la basura que desistan del cumplimiento de la huelga. «En el supuesto contrario estaríamos abocados todos a una dinámica de confrontación social y laboral que ni al Ayuntamiento, plantilla y ciudadanía interesa y satisface», apostilló.

La responsable de Personal apeló a la «buena predisposición» de los representantes sindicales para que «desde la sensatez y el diálogo entre ellos» acepten esta propuesta y desconvoquen la huelga.

Sin embargo, y a pesar de la disposición al diálogo del que ambas partes hablan, mientras que ninguna de las dos ceda en su postura parece que la situación seguirá enquistada.

Pasadas las diez y media de la noche, en el polígono industrial de Alborán, los representantes de los trabajadores velaban por el respeto a unos servicios mínimos que, no obstante consideran abusivos. Tanto es así, que incluso los han denunciado, porque afirman que están muy por encima de los que se han decretado en otras situaciones similares.

Asimismo, hoy los trabajadores de la limpieza tienen previsto acudir al pleno que se celebra en el Ayuntamiento para tratar de «hacer presión» e intentar conseguir que haya un cambio en la propuesta que inicialmente se ha puesto sobre la mesa por parte del consistorio local. Junto a ellos estarán también estará el resto de la plantilla municipal que tiene previsto sumarse al par, al menos durante la jornada de hoy.

Los representantes sindicales reconocieron que son conscientes de lo perjudicial que es para la ciudad una huelga de este tipo en fechas como la Semana Santa, pero insistieron en que no se les ha dejado otra salida.