Se buscan voluntarios para sacar cientos de neumáticos arrojados a un acantilado de Castell

Ruedas sacadas el pasado año de la zona por el proyecto Ecopuertos. /ECOPUERTOS
Ruedas sacadas el pasado año de la zona por el proyecto Ecopuertos. / ECOPUERTOS

La operación con tirolinas y poleas tendrá lugar este sábado 5 de mayo en el barranco del Melonar de Castell y uno de sus objetivos es que ayude a investigar quién arrojó las ruedas

Mercedes Navarrete
MERCEDES NAVARRETE

Mañana, sábado 5 de mayo, es el día. Tras meses de preparativos, ya está todo listo para que un grupo de voluntarios rescaten los centenares de neumáticos viejos que llevan años abandonados en el barranco del Peñón el Melonar de Castell de Ferro.

Las ruedas fueron localizadas en el año 2016 por los voluntarios del proyecto Ecopuertos en los acantilados de la Punta del Melonar, una zona de especial conservación para más inri. Solo se sabe que llegaron allí desde la Carretera nacional 340, concretamente, desde el punto kilométrico 350,5. Quién o quiénes los lanzaron sigue siendo una incógnita. Se especula con que podrían proceder de algún taller mecánico ilegal, que durante años no encontró mejor sitio ni fórmula para irse deshaciendo de las ruedas viejas que lanzarlas desde la carretera al mar.

La primera vez

Desde que descubrió los neumáticos el profesor que dirige el proyecto Ecopuertos, Enrique Montero, se propuso borrar las huellas de uno de los grandes atentados ambientales de la Costa granadina. El pasado año ya organizó a un grupo de voluntarios y lograron sacar 230 ruedas de la zona. Pero esta vez, se ha diseñado una operación más ambiciosa y compleja que ha requerido meses de preparativos y permisos y que ha contado con la colaboración del Ayuntamiento de Castell.

«El objetivo principal de la operación es sacar los neumáticos de ahí, evitar que lleguen al mar, que es la filosofía del proyecto Ecopuertos, pero además del objetivo ambiental queremos dar un toque de atención. Lanzar el mensaje de que no se pueden dejar las cosas pudrirse y que vamos a recuperarlas para que se investigue quién arrojó los neumáticos, porque no es el único punto así, hay más en la Costa», resume el responsable del proyecto, Enrique Montero.

Los códigos

En este sentido, Montero recuerda que las ruedas tienen códigos que proporcionan información valiosa que se pondrá a disposición del Servicio de Protección de la Naturaleza de la Guardia Civil para que pueda investigar la procedencia de los neumáticos.

La mayoría se encuentran dispersos entre 90 y 140 metros de distancia en línea recta desde la carretera, entre bloques de roca caliza procedentes de las voladuras efectuadas en la construcción de la carretera. Precisamente la pendiente del terreno, con una inclinación de unos cincuenta grados, es una de las grandes dificultades de la operación, por lo que serán solo profesionales y voluntarios muy preparados los que desciendan hasta el límite con el mar.

Lanzadera

Pero a partir de ahí, se ha diseñado un sistema con tirolinas y poleas ancladas a postes para ir subiendo las ruedas hasta la carretera en el que también podrán ayudar voluntarios que quieran trabajar por amor al medio ambiente y que tengan una relativa buena forma física. El trabajo empezará a las nueve de la mañana y los organizadores transportarán a los voluntarios en lanzaderas desde Castell para evitar aparcamientos en una zona peligrosa, en plena carretera N-340, donde sólo permanecerán los vehículos imprescindibles, como los de seguridad. Los trabajos más complejos los realizará el Grupo de Actividades Espeleológicas de Motril (GAEM), que cuentan con profesionales con experiencia.

Y también serán parte fundamental de la operación los voluntarios de la asociación ambientalista Sierra Nevada limpia, que ya han realizado un trabajo previo importante en la zona. «El entusiasmo de Antonio Heras, del GAEM, el trabajo de Sierra Nevada limpia y el decisivo apoyo de la alcaldesa de Castell han sido fundamentales para poder poner en marcha el proyecto», apunta Montero. Asociaciones ambientales de la Costa como Buxus también han anunciado que estarán mañana recogiendo neumáticos. En total unos 15 voluntarios.

Pero siguen faltando manos y hoy es el último día para que los que se sumen nuevos colaboradores, que pueden encontrar toda la información sobre el trabajo en la web de Ecopuertos http://relec.es/ecopuerto/index.php/component/content/article/25-2018-senderistas/306-recuperacion-neumaticos-castell-2018.

«En función de las características de cada voluntario se le asignará trabajo en una de las tres zonas que hemos definido, en función de la pendiente, o en tareas de apoyo», apunta Montero. En el puesto de control, en la parte alta, la explanada de la carretera, coordinarán los grupos de trabajo y registrarán los códigos y el fabricante que figuren en cada neumático. La operación cuenta además con normas que conocerán todos los participantes y medidas de seguridad para que se desarrolle con los menores riesgos posibles.

 

Fotos

Vídeos