La Barraca de Cantarriján será el primer chiringuito de Granada donde se podrá comer desnudo

El propietario de La Barraca, entre el presidente y una directiva de la Asociación de amigos de la playa naturista de Cantarriján, con el cartel que acotará la zona para los clientes sin ropa. /IDEAL
El propietario de La Barraca, entre el presidente y una directiva de la Asociación de amigos de la playa naturista de Cantarriján, con el cartel que acotará la zona para los clientes sin ropa. / IDEAL

El restaurante ha aceptado la propuesta de la Asociación de amigos de la playa naturista de Cantarriján, que está logrando numerosos éxitos en su lucha por fomentar el nudismo

Mercedes Navarrete
MERCEDES NAVARRETE

La activa Asociación de amigos de la playa nudista de Cantarriján no para de dar pasos adelante y de conquistar espacio para el nudismo. Hoy están de enhorabuena. Hace unas semanas pedían a los chiringuitos que se animaran a reservar un espacio para los clientes que practican el nudismo y ya se ha animado el primero.

Se trata del restaurante La Barraca, en la misma playa Cantarriján, de tradición nudista. El chiringuito acotará un espacio en sus instalaciones donde los clientes que practican el nudismo en la playa podrán entrar sin tener que vestirse. No es una zona exclusiva para nudistas sino donde llevar ropa será opcional. O lo que es lo mismo, donde los nudistas serán bienvenidos y respetados.

Los que estén dispuestos a tomarse la cerveza, el espeto o la paella sin bañador ya tienen su sitio en Granada. En la asociación han celebrado este primer paso y no pueden estar más contentos.

«El propietario de La Barraca, Isaac Rodríguez, ha mostrado su interés en realizar una prueba de viabilidad a la propuesta que le hemos planteado. Comenzará el sábado 13 de abril, coincidiendo con el inicio de la temporada de Semana Santa y con la jornada de limpieza que hemos organizado para éste mismo día», explican desde la Asociación de amigos de Cantarriján.

El chiringuito mantendrá la zona de ropa opcional durante los fines de semana y, si consigue la aceptación de los clientes y usuarios de la playa, se mantendrá todo el verano, según apuntan. El único requisito para los comensales desnudos es llevar una toalla o pareo para colocarlo encima de la silla.

«Esperamos que la propuesta tenga la aceptación deseada y tan demandada por los naturistas, para que sea perdurable en el tiempo y atraiga a aún más nudistas a la Costa granadina, diversificando así su oferta turística a todos los públicos», celebra la Asociación de Amigos de la playa naturista de Cantarriján.