Almuñécar abraza al Despojado y la Salud

El Cristo del Despojado procesiona por las calles de Almuñécar/JAVIER YAÑEZ
El Cristo del Despojado procesiona por las calles de Almuñécar / JAVIER YAÑEZ

Es la única hermandad que celebra en la tarde del Domingo de Ramos su estación de penitencia en la localidad sexitana

JAVIER YAÑEZAlmuñécar

El templo de El Salvador siempre se convierte en un hervidero cuando el Despojado realiza su salida. Este año, debido a la demora en el calendario de la Semana Santa, el calor ha apretado especialmente durante la espera a las puertas de la iglesia. Pasadas las cinco y media de la tarde, la Hermandad del Despojado y la Salud han hecho acto de presencia, con acompañamiento musical de la Banda de Tambores y Cornetas Nuestro Padre Jesús de la Sentencia de Almuñécar.

Una treintena de mantillas han acompañado a la procesión. El trono del Despojado lo llevaban 24 costaleros y otras 24 costaleras lo hacían con La Salud. El estilo con el que se porta el trono es conocido como trabajadera granadina y ésta es la primera salida desde que la hermandad cumpliera el pasado año su 25 aniversario.

A la cola de la procesión, acompañando a La Salud, se encuentra la Banda de Música La Candelaria de Pulianas, que dará lo mejor de sí en un punto especial del recorrido: la Cuesta del Carmen. En ese lugar, cerca del final del recorrido, el Despojado esperará a la Virgen para rotar sobre sí mismo y levantarse cuando el trono de La Salud se acerque.

Historia

Su comienzo, hace 26 años, fue «una idea de tres cofrades almuñequeros», según cuenta Sergio Ruiz Alabarce, Hermano Mayor. Es la única hermandad, además del Resucitado y Triunfo, que teniendo tan sólo dos imágenes las porta en tronos separados. Aunque su fundación data de 1993, no realizó su primera estación de penitencia hasta el año 1997. Actualmente es una de las formaciones cofrades de Almuñécar que más actividades realiza durante el año y que más jóvenes mueve.