Condenado por destrozar un coche porque iba lento en Granada

El conductor empezó a perder los nervios en la calle Santa Bárbara de la capital. /RAMÓN L. PÉREZ
El conductor empezó a perder los nervios en la calle Santa Bárbara de la capital. / RAMÓN L. PÉREZ

El agresor, que circulaba en un BMW, tendrá que pagar al otro conductor 1.600 por los daños que causó en la carrocería a puñetazos

YENALIA HUERTASGRANADA

El coche que le precedía, un Peugeot 106, iba demasiado lento. Él, que circulaba en su BMW, comenzó entonces a perder los nervios conforme se veía obligado a levantar el pie del acelerador. Ambos circulaban por la zona de San Juan de Dios del municipio y lo que empezó siendo una simple tensión al volante por la diferencia de velocidad de uno y otro acabó a porrazos. El dueño del coche de alta gama causó con sus patadas y manotazos daños tasados en 1.600 euros. Ahora habrá de pagar esa cantidad, aparte de dos multas que suman 1.500 euros.

Esta riña de tráfico ocurrió el 16 de diciembre de 2016, sobre las 21.06 horas y acabó en los juzgados, en la vía penal. El conductor agresor, según declaró un juez de lo Penal en una sentencia que ha sido confirmada por la Audiencia de Granada, «se fue poniendo nervioso por el hecho de que en su opinión aquel circulaba demasiado despacio y de un modo muy prudente», por lo que al llegar a la calle Santa Bárbara, cuando ambos se detuvieron debido a circunstancias del tráfico, el acusado se bajó de su BMW y se acercó al otro coche gritándole: «Ahora le frenas a tu puta madre, baja del coche, venga baja, que vamos a hablar cara a cara».

En lugar de contestarle, el conductor del Peugeot se limitó a subir la ventanilla y echar los pestillos de las puertas. Esta actitud motivó que el acusado «empezara a tirar con violencia de la manivela de la puerta», a fin de tratar de abrirla «hasta que la rompió». Según consideró probado el primer juez que enjuició los hechos, el conductor exaltado propinó patadas a la puerta y dio golpes en el cristal de la ventanilla, «propinando un fuerte manotazo en el espejo retrovisor». Lo descolgó y lo rompió también.Entonces, el dueño del Peugeot pudo reanudar la marcha y acertó a detenerse «en un ensanchamiento a la altura de la Subdelegación» con un objetivo: permitir que el BMW le adelantara. El acusado procedió a rebasarlo, pero no sin antes impactar contra el Peugeot y arrastrar su paragolpes trasero. No contento con ello, se volvió a bajar del deportivo y, dando varios golpes con el puño en el capó de su contrario, le dirigió la siguiente frase: «Como me denuncias te mato».

Daños y amenazas

Todos esos desperfectos causados en el Peugeot, que era de la madre del conductor, fueron tasados en 1.603 euros. El juez consideró al acusado autor de un delito de daños y de un delito leve de amenazas. Lo condenó así tanto a pagar la indemnización como a abonar dos multas: unas de 1.350 euros por los daños y otra de 150 por las amenazas. En total, 1.500 euros.

El caso aterrizó en la Audiencia a raíz del recurso que interpuso el agresor, que pedía su libre absolución o, como mucho, pagar una multa de 90 euros. Sin embargo, el tribunal de la Sección Segunda ha desestimado su apelación y ha confirmado íntegramente las conclusiones del juez de lo Penal, que las razona «hasta el extremo».

«La declaración de los hechos probados se asienta en la declaración testifical de la víctima, absolutamente convincente, coherente y verosímil», indican los magistrados de Plaza Nueva, que también tienen en cuenta la declaración de la madre de la víctima, a la que llamó de inmediato por teléfono, el informe de reparación del turismo y el reportaje fotográfico de los daños causados.

La Audiencia, al igual que el juzgador, aprecia las amenazas en la frase intimidatoria del dueño del BMW (la de «como me denuncies te mato») porque se produjo después de que descargase su ira contra la puerta del otro vehículo. Había roto ya, de hecho, «el espejo retrovisor y la manivela de la puerta». Al volante, a veces, también hay que armarse de paciencia.

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