«La conciliación familiar en Francia se entiende mucho más»

«La conciliación familiar en Francia se entiende mucho más»

Lourdes García, médica de Familia

Rosa Soto
ROSA SOTOGRANADA

La carrera profesional de Lourdes García transcurría con contratos temporales de interina que enlazaba en diferentes centros de salud de Granada hasta que hace un año hizo las maletas hacia Normandía, Francia. Antes estuvo año y medio en el ambulatorio de Mirasierra, en el Realejo, y cinco años antes en el de La Zubia. Siguió esta dinámica desde que se colegió, pero con 45 años decidió cruzar los Pirineos junto con su marido y sus tres hijos en busca de un puesto que le permitiera desarrollarse a nivel profesional y personal. Con la casa a cuestas y con el apoyo familiar, García montó su propia consulta en el país vecino. «Mientras que en Granada podía dedicar entre seis o siete minutos por paciente con una lista diaria de más de 40, aquí (en Normandía) puedo estar entre 15 o 20 minutos con cada uno y atender en total a 22 pacientes al día. La relación es mucho más cercana y el médico de cabecera cobra especial importancia para coordinar las visitas con otros especialistas en hospitales». La única pega es la «carga burocrática, seña de identidad francesa». Más allá del tiempo que implica el «papeleo», García asegura que las condiciones de los especialistas en Francia son generalmente buenas, no sólo por cuestión salarial, sino también por otras prestaciones. «Hay zonas prácticamente sin médicos, por eso buscan profesionales de otros países y en España hay muchos. Además, la conciliación familiar se entiende mucho más en Francia. Cada médico tiene la posibilidad de componer su propio horario de trabajo, por lo que resulta más fácil compaginar el mundo laboral con las relaciones personales», aspectos que en Granada le costaba todavía más. «Los primeros meses de adaptación para toda la familia no fueron fáciles, pero a mis hijos no les costó tanto como pensaba».

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