«Llevaba años buscando este Mustang»

Gustavo Salguero y su hijo Antonio con el Ford Mustang de 1966, en el barrio granadino de Bobadilla. /A.A.
Gustavo Salguero y su hijo Antonio con el Ford Mustang de 1966, en el barrio granadino de Bobadilla. / A.A.

Gustavo Salguero compró su Ford Mustang de 1966 en marzo de 2018 y le gusta «sacarlo de vez en cuando y en verano para ir algunas veces a la playa»

ANTONIO ARENAS

En 1966 ocurrieron hechos históricos tales como el accidente nuclear de Palomares en el que dos aeronaves de la Fuerza Aérea de los Estados Unidos, un avión cisterna y un bombardero estratégico B-52, colisionaron en vuelo en una maniobra de reabastecimiento de combustible, lo que provocó el desprendimiento y la caída de las cuatro bombas termonucleares que transportaba el B-52, así como la muerte de siete del total de los once tripulantes que sumaban ambas aeronaves, que dejará la histórica fotografía de Fraga, a la sazón Ministro de Información y Turismo, se baña en Palomares con el embajador de EE.UU para hacer creer que no existía riesgo de contaminación radioactiva . Así mismo, Indira Gandhi se convierte en primer ministro de la India y la sonda espacial 'Lunik 9' enviada por la URSS se posa en la Luna. Francia inicia una serie de pruebas nucleares atmosféricas en el paradisíaco atolón de Mururoa. Y ese año se fabricaba el Ford Mustang de Gustavo Salguero, un granadino nacido en el Barrio de la Plaza de Toros que actualmente reside en Santa Fe.

Eso sí, hasta llegar a sus manos, en marzo de 2018, han tenido que transcurrir 52 años. Ignora los motivos pero lo cierto es que, según aclara cuando nos encontramos en Bobadilla donde vive su madre, «hace mucho tiempo que quería tener un coche de este modelo. Llevaba años buscando hasta que dí con el que me gustaba. Lo encontré en Valencia a través de Internet, contacté con el dueño, fui a verlo y al poco tiempo lo compré». Según indica este antiguo trabajador de Portinox que en 2001 abrió su propio taller de mecanizado y soldadura, los motivos determinantes fueron el color y su buen estado de conservación. En cualquier caso reconoce que fue «un capricho» que se quiso dar y que en Granada, que él sepa, solo hay otro Ford Mustang en circulación. En cuanto a cuestiones técnicas comenta que cuenta con un motor V8 que no llega a los 300 CV, y que prefiere no saber cuál es el consumo medio pero que, según le han dicho, gasta sobre 18 litros a los 100 kilómetros. En el cuentakilómetros de este vehículo que ya venía con matrícula histórica marca las 161.000 millas, unos pocos más de 259.000 kilómetros, los que se supone que lleva recorridos, aunque él lo saca de vez en cuando y en verano algunas veces para ir a la playa.

Conocimos a Gustavo cuando acababa de comprar el vehículo con el que decidió participar en la edición 2018 del Festival Motor por la Vida que anualmente organiza Escudería Granada 49.9. Por ahora, él no pertenece a ningún Club de Automóviles pero se plantea formar parte del Club de Coches Americanos del Sur. Aunque no nos indica la cantidad pagada señala que no le costó muy caro teniendo en cuenta su buen estado por lo que no requirió prácticamente ningún tipo de reparación, de hecho hace un año le concedieron un premio «al más original». Su hijo Antonio, 17 años, que ha heredado la afición por los coches y desde chico siempre que puede le acompaña, nos confiesa que le gusta este coche «por su estética y también porque no tiene tanta tecnología como los nuevos».

Caballo salvaje

Este deportivo estadounidense de la casa Ford salió al mercado el 17 de abril de 1964. Dio origen a una nueva clase de vehículo denominado «pony car» por su largo capó delantero y corta parte trasera, (distancia entre ejes es de 2,74 metros y la longitud total de 4,67 m). Fue Lee Iacocca, presidente de la Ford Motor Company quien junto a su equipo, comenzó a diseñar el sustituto del Thunderbird. Debía ser más ligero, económicamente accesible, y con todas las comodidades típicas de un vehículo de clase media, o sea tener asientos individuales, suaves acabados y palanca de cambios en el suelo. Varios elementos del chasis y la suspensión fueron recuperados del Ford Falcon, y otras partes de otros más modelos de la marca. En 1966, Ford superó la cifra de un millón de Mustangs vendidos y para celebrarlo los ingenieros desmontaron un Mustang convertible y lo subieron por partes al piso 86 del Empire State Building de Nueva York. En Alemania se le denomina Ford T-5, ya que la marca Mustang estaba reservada en ese país para otro producto. Sus dimensiones son: 1179 kg de peso del vehículo, 4670 mm de longitud del vehículo, 1820 mm de ancho y 1440 mm de alto. Su denominación y logo, 'Mustang' proviene del nombre que dieron los ingleses al caballo salvaje de las praderas, descendiente de los que llevaron los colonizadores españoles llamados «mestizos» o «mesteños». El emblema del caballo al galope fue creación del escultor Charles Keresztes. Entre sus máximos rivales ha tenido al Chevrolet Camaro de GM, el Javelin de AMC,6 el Dodge Challenger, y el Plymouth Barracuda de Chrysler. También ha inspirado a otros modelos como el Toyota Celica y Ford Capri.