Cesado Julio Vao como presidente de VOX Granada

Julio Vao, el ya expresidente de VOX en Granada. /Alfredo Aguilar
Julio Vao, el ya expresidente de VOX en Granada. / Alfredo Aguilar

El partido ha decidido que Francisco Ocaña es la persona adecuada para dirigir el partido en los procesos electorales que vienen

Yenalia Huertas
YENALIA HUERTASGranada

Julio Francisco Vao Escobar, hasta ahora presidente de VOX en Granada, ha sido cesado de su cargo, según ha confirmado a IDEAL la formación que lidera Santiago Abascal. Se trata de «una decisión estrátegica del partido», que en la provincia pasará a estar dirigido por el parlamentario Francisco Ocaña.

Según las fuentes consultadas de Vox España, el partido considera que Francisco Ocaña es la persona adecuada para dirigir la formación en Granada en los procesos electorales que se avecinan.

Este cese ha trascendido después de que ayer se hiciese pública una sentencia de la Audiencia Provincial de Granada que condenó en enero de 2006 a dos años de prisión y al pago de una multa de 2.160 euros a Vao como autor de un delito continuado de estafa en su etapa de director de una sucursal bancaria de Churriana de la Vega.

IDEAL ha esperado a publicar el fallo hasta tener acceso al auto dictado posteriormente por el Tribunal Supremo, que confirmó aquella condena al inadmitir el recurso de casación que tanto Vao como los otros acusados interpusieron contra la resolución del tribunal granadino.

En el auto del Supremo, fechado el 21 de diciembre de 2006, la Sala de lo Penal rechazó los argumentos del ya exdirigente provincial de VOX, que consideró vulnerado su derecho a la tutela judicial efectiva, a un proceso con todas las garantías y a la presunción de inocencia.

Alegaba el acusado que aquel fallo se había dictado «exclusivamente sobre la base de meros indicios y en ausencia de garantías». Sin embargo, el alto tribunal, tras analizar los testimonios de los testigos, concluyó que «la participación del acusado es patente» en los hechos, desde el momento en que como director de una agencia posibilita la apertura de una línea de descuento a favor de personas interpuestas.

«Con independencia de que el acusado se lucrase efectivamente o no con las operaciones, es lo cierto que tuvo un papel decisivo en los hechos que terminan con el perjuicio económico indebido para la entidad mercantil», subrayaba el auto del TS.

El perjuicio fue cifrado en tres millones de las antiguas pesetas y los tres acusados tuvieron que hacer frente de forma solidaria a ese dinero. Aparte, Vao y otro de los procesados fueron condenados a pagar un milón más.