El Centro también abre en domingo

La franquicia Sugar cuenta con dos tiendas en la calle Zacatín. /FERMÍN RODRÍGUEZ
La franquicia Sugar cuenta con dos tiendas en la calle Zacatín. / FERMÍN RODRÍGUEZ

Gran parte de los comercios de Zacatín, Reyes Católicos, Bib Rambla y las calles próximas a la Catedral no cierran para aprovechar el auge turístico en un día que representa el 20% de la venta semanal. La apertura está permitida para todos los locales de menos de 300 metros cuadrados

ANTONIO SÁNCHEZGranada

Es domingo, el verano ha comenzando y miles de granadinos empiezan el día pensando en bajar a la playa o aprovechar la jornada de descanso para darse una vuelta por el Centro. En barrios como Zaidín o La Chana sólo las cafeterías están abiertas y a mediodía levantarán la persiana los mismos bares y restaurantes que lo hicieron el fin de semana anterior. Pero en el Centro la situación es distinta. Conforme se abandona Poeta Manuel de Góngora o avenida de la Constitución se empiezan a ver algunos comercios con las luces encendidas. No venden prensa y tampoco sirven comidas, pero la ley les permite abrir siempre que su negocio no supere los 300 metros cuadrados. Este 'picoteo' de tiendas deja de serlo cuando se llega a Zacatín. El paseo por esta calle muestra un dibujo completamente distinto al que se podía ver en el corazón de la ciudad hace unos años y la mayoría de tiendas están abiertas, con turistas y granadinos que pasan su tarjeta de crédito con más frecuencia que un lunes o un martes.

Este nuevo escenario comercial al que se enfrenta Granada llega provocado por las buenas cifras turísticas que se vienen encadenando en los últimos años, especialmente desde 2015. Esto ha provocado que el Centro se convierta en un continuo florecer de tiendas de regalos, imanes de flamencas y cerámica. Quien lo hace cumple las reglas y a lo largo de este año la delegación territorial de Empleo, Empresa y Comercio no tiene registrada ninguna sanción por este motivo. Esta situación de 'legalidad' se ha convertido en habitual y en 2016 sólo se contabilizó en Motril una multa por abrir sin autorización fuera del horario permitido.

«Si cerráramos esos días las pérdidas serían cuantiosas. Hay que abrir sí o sí e igual que nosotros lo hacen otras muchas tiendas» Jorge Rivera | El Señor Miyagi

Sin sanciones

A pesar de que se cumple con la ley, la Junta de Andalucía cuenta con un grupo de inspectores repartidos por toda la provincia que en función de la época del año se concentran en la capital, en la Costa o en otras comarcas de Granada. Las infracciones y emisión de las sanciones, que oscila entre los 3.000 y los 300.000 euros, se pueden realizar de oficio, encontrando los inspectores al comercio abierto cuando no debe estarlo, o con un tique de compra de un particular dentro del horario no permitido.

La norma andaluza da pie a que un comercio que quiera abrir cualquier día del año pueda hacerlo. Aparte de los comercios de menos de 300 metros cuadrados, aquellos que no superen los 500 y cuenten con venta de prensa y tengan una variedad de productos de necesidad -técnicamente se conocen como tiendas de conveniencia- también tienen permitido levantar la persiana cada domingo o festivo. El resto, fundamentalmente, grandes superficies y centros comerciales, tiene prohibido abrir su negocio salvo en los festivos de apertura.

La calle Zacatín se ha convertido un punto de la ciudad que abre casi todos los días del año.
La calle Zacatín se ha convertido un punto de la ciudad que abre casi todos los días del año. / FERMÍN RODRÍGUEZ

En Zacatín, el mejor ejemplo de aperturas de comercios en domingo en la actualidad, la mayoría de negocios no exceden los 300 metros cuadrados, por lo que pueden levantar la persiana cuando quieran sin problemas legales. Esta situación se extiende a Bib Rambla, pero también a los establecimientos que rodean a la Catedral y a las pequeñas tiendas de Reyes Católicos.

Un comerciante que prefiere que el nombre de su comercio permanezca anónimo reconoce que el domingo es un día «muy importante» en el que su tienda suma el 20% de las ventas semanales, una cifra con la que coinciden varias tiendas de la competencia. Este tendero añade además que los trabajadores no exceden las 40 horas semanales de jornada y si se trabaja en domingo se compensa con un día durante la semana. «No termino de comprender porque molesta que los comerciantes abran en domingo y que lo haga un restaurante no importe», reflexiona.

«Las tiendas que abren en domingo están enfocadas a los turistas. No abrimos porque no es un día de venta importante» Enrique Muñoz | Maciá Camisas

En el Centro de Granada se reconoce que el domingo es una jornada turística fuerte y todos los comerciantes a los que se les pregunta han reflexionado sobre la posibilidad de abrir en algún momento. Quienes permanecen cerrados -en la calle Zacatín son contados comercios- lo hacen porque sus productos no se dirigen a turistas, que son quienes llenan esta calle los domingos, o porque no tienen capacidad para contratar más personal que evite que permanecer abiertos traiga como consecuencia no descansar durante toda la semana.

Jorge Rivera, responsable de la tienda de la franquicia de El Señor Miyagi, narra que desde comenzó a trabajar con este establecimiento en Zacatín hace ahora tres años y medio siempre ha abierto los domingos porque el tránsito de personas «es bastante importante». Asegura que las ventas que se logran durante este día son «significativas» y que si no se abriera este día «se perdería bastante». El último día de la semana no es el mejor Rivera, pero reconoce que se obtiene más dinero que durante un lunes. «Si cerráramos esos días las pérdidas serían cuantiosas. Hay que abrir sí o sí e igual que nosotros lo hacen otras muchas tiendas», expone.

«Este comercio lleva tres años y siempre se abre los días festivos. Es lo lógico porque es cuando la gente está de vacaciones y viene» Miguel Ángel Rodríguez | Souvenirs La Catedral

Sólo 20 metros más cerca de Gran Vía, en la misma calle Zacatín, Enrique Muñoz no piensa lo mismo. El encargado de Maciá Camisas adoptó hace tiempo la decisión de no abrir los domingos, pero sí hacerlo en puentes y festivos en los que la cifra de turistas que pasean por las calle es mayor. Este comercio de Granada sí abre durante las tardes de los sábados y su dueño percibe que gran parte de las tiendas que abren los domingos «están enfocadas a los turistas. El domingo hay más gente en la calle, pero no lo hace con la intención de comprar. Sale a pasar, pero no es un día de venta». Muñoz sí reconoce que en los dos últimos años se ha acentuado la presencia de visitantes de forma más regular a lo largo de todo el año, pero matiza que en su caso no se transforma en ventas.

Las tiendas que no fallan un domingo con sus puertas abiertas son aquellas que se dedican a la venta de regalos para turistas. Miguel Ángel Rodríguez atiende en Souvenirs La Catedral. «Llevo abierto desde hace tres años y siempre se levanta la persiana los días festivos. Es lo lógico porque es cuando la gente está de descanso o vacaciones y se abre», expone Rodríguez. Los domingos suele haber «algo más de venta» aunque reconoce que cada vez están abriendo más tiendas del mismo tipo que están multiplicando la competencia entre este tipo de negocios, que no fallan a los domingos a su cita con los clientes.

Mesones, Alhóndiga y Puentezuelas resisten al 'óvalo dominguero'

No es complicado hacer un dibujo con salida y llegada en Zacatín por las tiendas que abren los domingos. Si se va hacia Gran Vía hay que girar hacia la derecha para empezar a encontrar comercios con la persiana levantada por la propia Gran Vía y Reyes Católicos, en donde sólo cierran las tiendas de más de 300 metros cuadrados. A la altura del Ayuntamiento se vuelve a virar hacia la derecha para entrar hacia Bib Rambla por la calle Príncipe y tras recorrer la plaza este 'óvalo dominguero' se cierra de nuevo en Zacatín.

Fuera de estas calles de la ciudad, la apertura de los comercios es mucho más limitada. Incluso Mesones, Alhóndiga y Puentezuelas se resisten a la apertura dominical, a pesar de su marcado carácter comercial. Los tenderos del Centro reconocen que son calles más alejadas a la Alhambra y el Albaicín, algo que provoca que los turistas se queden como muy lejos en Bib Rambla.