La capital tiene que devolver a los bancos 120 millones en los próximos cinco años

La comisión de Economía debatirá el lunes una nueva modificación del IBI. / ALFREDO AGUILAR
La comisión de Economía debatirá el lunes una nueva modificación del IBI. / ALFREDO AGUILAR

El presupuesto vigente, prorrogado desde 2015, sólo tiene contemplados 15,5 millones para pagar los préstamos y en 2018 ya harán falta 29,6

Antonio Sánchez
ANTONIO SÁNCHEZGRANADA

El Ayuntamiento de Granada deberá apretarse más aún el cinturón durante los próximos cinco años en los que la capital tendrá que devolver a los bancos 120 millones de euros. Según la programación del área económica municipal hasta 2025, a la que ha tenido acceso IDEAL, los vencimientos de préstamos previstos para el lustro que va desde 2019 hasta 2023 están por encima de los 120 millones de euros, lo que implica que anualmente la capital tendrá que devolver de media alrededor de 25 millones de euros. La cifra contrasta con el presupuesto actual de la ciudad -las cuentas prorrogadas del año 2015-, que sólo tiene contemplados 15,5 millones de euros para abonar las amortizaciones.

Desde el año 2016 la devolución de los préstamos contraídos por la ciudad se ha disparado a causa de los planes de pago a proveedores a los que se acogió la capital en los años 2012 y 2013. Así, de pagar en el año 2015 poco más de diez millones de euros en devolución de préstamos se pasó a abonar desde hace dos años los cerca de 25 millones que el Ayuntamiento de Granada tiene en la mochila al menos hasta el año 2023. Esto, unido a la prórroga presupuestaria, provoca un desajuste de más de diez millones de euros en las cuentas municipales. En el caso del año 2018, por ejemplo, el PP calcula que las amortizaciones de préstamos se aproximarán a los treinta millones de euros, lo que obligará al equipo de gobierno a realizar transferencias de crédito desde otras áreas municipales hacia la económica para que las entidades bancarias no le cuelguen a Granada el cartel de moroso.

Esta situación no es nueva para el equipo económico que lidera el concejal Baldomero Oliver, que en reiteradas ocasiones ha insistido en la necesidad de que el Gobierno central apoye a la ciudad logrando con las entidades bancarias un aplazamientos de estos préstamos, lo que permitiría afrontar otros pagos. Los principales afectado por este 'desvío' de fondos hacia los bancos son las empresas y asociaciones que trabajan con el Ayuntamiento de Granada, ya que el periodo medio de pago a los proveedores municipales se ha disparado desde que se comenzó a pagar esta deuda. Según los datos del área económica local, de los 80 días que se tardaba de media en pagar al comienzo de 2016 se ha pasado a 196 días a final del mes de agosto de 2018, el último mes del que existen registros publicados.

El PP pide un presupuesto

Sobre la mesa sigue la oferta del PP, que se comprometió públicamente a aprobar las cuentas para 2019 si no se subían los impuestos -por el momento hay contemplado un incremento del 4% del recibo del IBI- y se pactaba una mejora económica en limpieza, seguridad, transporte público y políticas sociales.

Los populares, según explicó ayer el coordinador de la futura campaña municipal, César Díaz, lamentaron que el equipo de gobierno no haya hecho ningún gesto «de entendimiento» para «facilitar un presupuesto real» y criticó la situación de «confort» en la que se ha instalado el equipo de gobierno debido a que el presupuesto de 2015 es «expansivo en muchas partidas y ningún concejal está dispuesto a que sea más restrictivo». «Nos da la sensación de que no hay voluntad real de presentar un presupuesto», aseguró Díaz, que opinó que un gobierno municipal que no cuenta con un presupuesto aprobado demuestra que no tiene «un modelo de ciudad».

 

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