Un cacheo durante un velatorio en Granada acaba con un familiar del difunto condenado a prisión

Las salas de velatorio se hallan en esta zona del recinto, que gestiona Emucesa. /RAMÓN L. PÉREZ
Las salas de velatorio se hallan en esta zona del recinto, que gestiona Emucesa. / RAMÓN L. PÉREZ

Un juez ha impuesto al sujeto, a quien la Policía Local encontró una navaja, tres meses de encierro por resistirse a los agentes

Yenalia Huertas
YENALIA HUERTASGRANADA

Hay muchos escenarios donde se pueden cometer delitos, pero hacerlo en un cementerio mientras se vela a un familiar es, cuando menos, estrambótico. Y eso es lo que ocurrió el pasado verano en la Sala 10 de los velatorios del camposanto granadino, donde un sujeto que estaba siendo cacheado por agentes de la Policía Local trató de abalanzarse sobre uno de ellos. Esta conducta fue considerada un delito de resistencia por un juez de lo Penal de Granada, cuya sentencia ha confirmado la Audiencia Provincial.

El fallo impone tres meses de prisión al tipo, cuyo recurso ha desestimado el tribunal de la Sección Segunda mediante una resolución fechada el 25 de octubre. El acusado, que tuvo que someterse a un juicio rápido tras el incidente, basaba su apelación en una supuesta «errónea interpretación» de las pruebas por parte del magistrado que enjuició los hechos, que fue el titular de Penal 6. Se quejaba de que del testimonio de los dos policías que le cachearon -y que le requisaron una navaja de seis centímetros de hoja- no se desprendía la gravedad que se asignaba en la sentencia a los hechos.

El acusado sostenía en su recurso que el golpe que dio con el codo a uno de los agentes «fue un acto reflejo, fortuito, derivado del propio acto del cacheo, con una importancia mínima». A su juicio, este gesto, que tan caro le ha salido, sería en todo caso constitutivo de una «infracción administrativa», no penal. Sin embargo, como le reprocha la Audiencia de Granada, se olvida el procesado, «de manera intencionada e interesada», de contar el resto de actos que recoge la narración de la sentencia que lo condenó: que «trató de abalanzarse sobre él -el agente-, si bien tras un pequeño forcejeo logró ser reducido por los dos agentes de Policía Local». El fallo de la Audiencia, consultado por IDEAL, confirma así íntegramente la reconstrucción de lo sucedido que hizo el juez y la pena que fijó.

Los hechos se remontan al 16 de agosto del año pasado. Se desarrollaron sobre las 08.40 horas, cuando los funcionarios policiales, debidamente uniformados, acudieron a la mencionada sala de velatorios del Cementerio de San José de Granada «al haber sido requeridos, dado que el familiar de una persona fallecida al parecer estaba amenazando al resto de la familia». Ya en el lugar, uno de los agentes se entrevistó con los familiares del difunto, mientras que otro se dirigió al acusado «para su identificación y cacheo». Fue en ese momento, mientras se producía el cacheo de seguridad preventivo, cuando el tipo «golpeó con su codo el hombro del agente». Finalmente fue reducido y detenido, siéndole intervenida la pequeña navaja.

Los magistrados de Plaza Nueva, que vieron la grabación del juicio, comparten con el juez que «hubo una resistencia activa no grave por parte del acusado». Este, durante su interrogatorio, trató de convertirse en víctima: dijo que había sido atacado por los agentes mientras se encontraba «sentado como un cordero». Pero para el tribunal, «por mucho que la parte quiera aminorar lo ocurrido», lo cierto es que lo que allí pasó fue «un acto de resistencia activa frente a la actuación de estos» y no una simple falta de respeto. Y es que el hombre, que había sido conminado a ponerse «contra la pared , de espaldas y manos arriba», propinó el codazo al agente para zafarse de él.