Un enlace nupcial 'por todo lo alto' celebra sus bodas de oro

Blanca Fernández y Juan de Dios Rubio vuelven a darse el 'sí quiero', en esta ocasión en la ermita de Dílar; la primera vez fue en el pico del Veleta

Un enlace nupcial 'por todo lo alto' celebra sus bodas de oro
ANTONIO ARENASGRANADA

Blanca Fernández García se casó por la Iglesia hace 50 años, pero en la cumbre del Veleta, por lo que siempre había soñado con hacerlo en un templo. Por eso, sus hijos, acompañados de sus parejas y nietos, quisieron cumplir el pasado domingo este deseo con motivo de sus bodas de oro.

Así, poco antes de las 13.30 horas, llegó junto a su marido, Juan de Dios Rubio, subida en un flamante Mercedes negro descapotable -en la anterior ocasión lo haría en un todoterreno-, para llevar a cabo esta celebración que sus familiares le habían ocultado hasta entonces. «Ha sido una ceremonia muy bonita e íntima, pues solo han estado nuestros hijos y nosotros», comenta Blanca, que se deshace en elogios hacia su familia.

Después lo celebraron en el restaurante de un hotel cercano, momento que aprovecharon para ver fotos y recortes de prensa de hace medio siglo y rememorar aquella boda, calificada como la «más alta de España». La portada del diario IDEAL, del 6 de agosto de 1968, destacaba varias noticias internacionales y nacionales como «el éxito de los checos», el inicio de la convención del partido republicano de Estados Unidos con la presentación de la candidatura de Reagan y la declaración del estado de excepción por tres meses en Guipúzcoa debido a «las reiteradas alteraciones y hechos delictivo». Junto a ellas, dos locales: el nombramiento por parte del ministro de Gobernación, a propuesta del entonces gobernador civil, de Enrique Martínez-Cañavate como presidente de la Diputación y de José Luis Pérez Serrabona como alcalde de Granada, junto a una noticia curiosa que daría la vuelta al país, entre otras cosas por las fotos del fotógrafo Torres-Molina, que inmortalizó «la ceremonia nupcial de mayor altitud registrada en España».

El breve texto rezaba así: «La señorita María Blanca Fernández García y don Juan de Dios Rubio Guzmán, nuestro corresponsal en Moreda, ferviente montañero que ha visto cumplido su deseo de desposarse en la cumbre de Sierra Nevada, en la festividad de la Virgen de las Nieves onomástica de su prometida».

Cincuenta años después, esta pareja ha vuelto a darse el sí, pero ahora lo ha hecho en la ermita de la Virgen de las Nieves, en Dílar, ante el párroco de Gójar, José Antonio Espejo, junto con sus tres hijos Elena, Blanca e Ignacio, de 49, 47 y 29 años respectivamente. Acompañaron también sus parejas Ernesto Ordóñez y Laura Moles, y sus dos nietos, Laura y Ernesto, de 14 y 12 años, que hasta última hora ocultaron sus intenciones para que la sorpresa fuera mayor.

«Hoy, 50 años después, mi madre ha tenido la boda por la Iglesia que siempre quiso y nunca pudo tener», comentó el más pequeño de los hijos, gran aficionado a los coches clásicos. Por su parte, la madre añadió que a ella le hubiera gustado casarse en la iglesia del Perpetuo Socorro, como lo hizo su hija: «Pero bueno, en aquel momento el Veleta se convirtió en un templo al aire libre, con el cielo por techo y rodeado de familiares y amigos». Asimismo recuerda que fue «un día buenísimo, muy soleado, aunque el viento hacía que el velo volase».

Ambos cuentan que esta boda se celebró en la cumbre por la afición montañera del marido. Entre familiares que se desplazaron en autobús hasta Pradollano, montañeros amigos del novio y otros que se sumaron a la ceremonia, calculan que se reunió allí medio centenar de personas. La noche de bodas la pasaron en el hotel España de Lanjarón, desde donde partieron en un Seat 600 en un viaje de luna de miel que pasaron en tienda de campaña, recorriendo parte de España y Portugal.

Juan de Dios, natural de Huelma (Jaén) llegó con su familia a Granada cuando contaba 11 años. Ha ejercido de maestro hasta su jubilación en el colegio Los Cármenes y como gran aficionado a Sierra Nevada, la cual ha estado recorriendo hasta hace cuatro años, afirma conocerla «de cabo a rabo, al igual que otras sierras andaluzas, españolas y de América pues he estado en los Andes». Conoció a Blanca, zaidinera de la calle Xauen, funcionaria del Ministerio de Defensa, cuando ambos trabajaban en la Comandancia de Obras de la IX Región Militar. El resto ya lo conocen.

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos